Una pareja se hizo cargo de un bebé cuyos padres son adictos. Tras varios meses, el 10 de mayo la policía allanó la casa, detuvo al hombre y trasladó al pequeño al hogar Mitaí. Según Gladis Báez, su marido fue víctima de una denuncia falsa. “Dicen que está incomunicado, pero para mí, es porque le pegaron demasiado y no quieren que lo vea”, denunció
En septiembre del año pasado, un matrimonio del barrio Cien Hectáreas de Oberá se hizo cargo de la custodia de un bebé cuyos padres son adictos y lo tenían descuidado. En el proceso previo y seguimiento del caso intervinieron asistentes sociales de la Municipalidad de Oberá.
En tanto, el último 10 de mayo la policía irrumpió en el domicilio de la pareja que estaba al cuidado de la criatura, detuvieron al hombre y retiraron del lugar al pequeño de un año y tres meses, el cual fue alojado en el hogar Mitaí.
Según Gladis Báez, el personal policial a cargo del procedimiento no exhibió ninguna orden, al tiempo denunció que su marido -Carlos Mariano- fue brutalmente golpeado.
“La policía le pegó mucho a mi marido, está preso desde el 10 de mayo y no me dejan verlo. Dicen que está incomunicado, pero para mí, es porque le pegaron demasiado y no quieren que lo vea”, alertó la mujer.
En diálogo con este medio, Báez consideró que a su esposo “lo tratan como delincuente, siendo que lo único que hicimos fue cuidar de una criatura que nos dieron como tutores desde los 6 meses porque la madre del niño tiene problemas de adicción”.
“Las asistentes sociales de la Municipalidad, Sonia y Nora, lo dieron a nuestro cuidado. En un principio, la madre del niño vivía con nosotros, porque es mi sobrina, pero cuando comenzó con su adicción se fue y el bebé quedó con nosotros”, detalló.
“Pedía socorro”
Mencionó que las citadas asistentes sociales insistían en que los padres tenían que ver al niño, pero cada vez que se acercaban a la casa estaban bajo los efectos de la droga.
“Incluso, en una oportunidad vinieron los padres con otros parientes y atacaron a mi esposo, tiraron piedras y botellas. Por eso se logró una restricción”, precisó.
Sobre lo que habría motivado el allanamiento de su casa y la detención de su esposo, indicó que una de las asistentes lo acusó de amenazarla con un cuchillo.
“Pero es mentira. Aparte mi esposo no tiene ningún tipo de antecedentes. No hay nombre para lo que le hicieron. Lo golpearon en el piso entre tres policías, mientras que él pedía socorro. A mi hijo de 16 años le arrancaron al bebé que tenía brazos. A mí, me obligaron a firmar algo que ni sé qué era”, denunció.
Visiblemente preocupada por la situación de su esposo, aseguró que hace un mes que está preso y no lo dejan verlo, tampoco le precisaron la acusación.
“Para colmo, los mismos policías de la Seccional Quinta tienen que hacer el socio ambiental que pidió el juzgado y no hacen. Demoran todo. Ya no sé qué más hacer”, lamentó.
Asimismo, aseguró que sus cuatro hijos menores quedaron muy afectados por la violencia policial. También dijo que extrañan al bebé al que criaron desde los 6 meses de vida y ahora se encuentra en el hogar a cargo de la comuna.
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Daniel Villamea, periodista, hincha de River (no fanático), Maradoniano, adicto a Charly García, Borgiano y papá de Manuel y Santiago, mis socios en este proyecto independiente surgido de la pasión por contar historias y, si se puede, ayudar a otros.