Tras la muerte del gitano Marco, imputaron por homicidio al médico Ernesto Ramp
El médico Ernesto Ramp fue imputado por homicidio. Su situación de complicó tras el fallecimiento del comerciante gitano Daniel Marco, apuñalado en el marco de una discusión por una deuda. Allegados al acusado iniciaron una junta de firmas por su liberación
Tras el deceso del comerciante gitano Daniel Marco (50), el médico Ernesto Ramp fue imputado por homicidio, delito que contempla una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
Esta mañana el profesional de la salud fue conducido hasta el Juzgado de Instrucción Dos de Oberá, donde le notificaron el cambio de carátula. Luego regresó a la Seccional Segunda, donde permanece detenido.
El pasado 26 de diciembre, Ramp protagonizó un violento incidente donde estuvieron implicados Daniel Marco y sus hijos Brian (25) y Gustavo Marco (24). El hecho se registró en la concesionaria de la familia gitana, en colectora Apóstoles Norte, en Oberá.
El médico llegó al lugar a media mañana para reclamar por una deuda. En ese marco, en el interior del local comenzó una discusión que se prolongó hasta la vereda.
Mientras que los hijos de Marco declararon que el médico los atacó con un cuchillo, el ahora imputado afirmó lo contrario: dijo que fueron los gitanos quienes lo agredieron, pero que logró desarmarlos y se defendió.
Cuchillo en mano, lesionó de manera leve a los más jóvenes, pero el padre padeció una puñalada en el abdomen, lo que afectó pulmón e hígado. Además, el paciente tuvo complicaciones por la diabetes.
Las cámaras no funcionaban
En primera instancia, Marco fue operado en el Hospital de Oberá, pero a raíz de la gravedad de su cuadro lo derivaron al Hospital Madariaga de Posadas.
A pesar del esfuerzo de los profesionales que lo atendieron, el comerciante gitano falleció en la madrugada del último miércoles.
Por disposición del juez de Instrucción Dos, Horacio Alarcón, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de Posadas, donde aún permanece, precisó un vocero del caso.
Sobre el hecho, la investigación policial confirmó que, si bien en la concesionaria había cámaras, las mismas no estaban activas y por ello no existe registro fílmico de lo sucedido.
En ese contexto, las versiones encontradas y el fatal desenlace, no hicieron más que complicar la situación del acusado.
Al momento del hecho, Ernesto Ramp residía en la localidad de Aristóbulo del Valle y se desempeñaba como director del Hospital local, cargo del que inmediatamente fue separado por las autoridades de Salud Pública, al menos hasta que la justicia se expida al respecto.
Por su parte, allegados al médico iniciaron una junta de firmas para solicitar su liberación, ya que consideran que actuó en legítima defensa.
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