Homicidio del gitano Marco: la defensa aseguró que el doctor Ramp actuó en “defensa propia”
El abogado Silvio Contreras integra el equipo que asiste al médico Ernesto Ramp, imputado por el homicidio del gitano Daniel Marco. “Estaba defendiendo su vida y actuó en defensa propia”, indicó. Anticipó que pretenden que su cliente declare en breve
El deceso del comerciante gitano Daniel Marco (50) complicó la situación procesal del médico Ernesto Ramp (55), quien el viernes fue imputado por homicidio simple, delito que contempla una pena de entre 8 y 25 años de cárcel.
Ramp fue detenido el pasado 27 de diciembre por disposición del Juzgado de Instrucción Dos de Oberá. Un día antes, llegó a la concesionaria de Marco, en colectora Apóstoles Norte de Oberá, para reclamar una deuda.
Eso derivó en una discusión que concluyó con tres heridos de arma blanca: el citado Daniel Marco y sus hijos Brian (25) y Gustavo Marco (24).
Mientras que los últimos dos resultaron le lesiones leves, el progenitor padeció una puñalada en el abdomen que afectó órganos vitales y le terminó costando la vida.
En tanto, si bien los hijos de Marco declararon que Ramp llegó armado al local, en sede policial el médico argumentó que los gitanos lo atacaron primero, pero él los desarmó y se defendió.
En ese sentido apuntará la nueva defensa del imputado, según adelantó el abogado Silvio “Yoni” Contreras, integrante del equipo técnico encabezado por Eduardo Paredes.
Tras el hecho, Ramp contó con los servicios de otro letrado, pero el último viernes designó a sus nuevos abogados.
Al respecto, el obereño Contreras precisó que su cliente fue imputado por “lesiones leves y homicidio simple”, carátula que incluye el daño a los hijos de la víctima fatal.
“La postura de esta defensa es demostrar que el doctor Ramp no actuó con dolo ni intención de dañar, simplemente estaba defendiendo su vida y actuó en defensa propia, más allá de lo que pueda alegar la otra parte”, remarcó el letrado.
“Queremos que declare”
Tal como publicó este medio en exclusiva, cuando Daniel Marco aún se hallaba con vida, el doctor Ramp fue citado a indagatoria y se abstuvo de declarar. Entonces estaba imputado por “lesiones leves y lesiones graves”.
Ante el cambio de carátula por el deceso de la víctima, como también de abogados, el último viernes el imputado volvió a abstenerse de brindar declaración.
De todas formas, Contreras anticipó que en los próximos días solicitarían la ampliación de indagatoria para que el sindicado cuente su verdad.

El letrado se mostró cauteloso a la hora de expresar la versión de su cliente antes de que declare ante el juez de la causa, al tiempo que anticipó que pretenden que continúe el proceso en libertad.
“Queremos solidarizarnos con la comunidad gitana y pedimos respeto en el tratamiento del tema, independientemente de la postura por la situación procesal de nuestro defendido. Es una persona muy respetada y querida en su comunidad, un cirujano que dedicó su vida a salvar otras vidas”, argumentó.
Subrayó queremos “buscar la verdad y aportar todas las pruebas para demostrar lo que alegamos. Para eso será importante su testimonio y queremos que declare”.
Destacó que su cliente “siempre estuvo a derecho, no se escapó y entregó las pruebas que requirió la justicia. Por eso pretendemos que siga el proceso en libertad. Se puede demostrar que no hay peligro de fuga ni entorpecimiento de la causa”.
Sin entrar en detalles, contó que Ramp “nos dio su versión y creemos que es la realidad de los hechos. Actuó en defensa propia”.
El médico permanece detenido en dependencias de la Seccional Segunda de Oberá.
El caso
Por su parte, este medio averiguó que los familiares de Daniel Marco se constituirán como querellantes particulares para participar de manera activa en el proceso.
El caso que se investiga se registró el pasado 26 de diciembre, cuando Ramp protagonizó un violento incidente donde estuvieron implicados Daniel Marco y sus hijos. El hecho se registró en la concesionaria de la familia gitana.
El médico llegó al lugar a media mañana para reclamar por una deuda. En ese marco, en el interior del local comenzó una discusión que se prolongó hasta la vereda.
Luego, los hijos de Marco declararon que el médico los atacó con un cuchillo. Contrario a ello, el ahora imputado volvió a la localidad de Aristóbulo del Valle -donde reside- y radicó una denuncia en la comisaría local, donde aseguró que fueron los gitanos quienes lo agredieron, pero que logró desarmarlos y se defendió.
Cuchillo en mano, lesionó de manera leve a los más jóvenes, pero el padre padeció una puñalada en el abdomen, lo que afectó pulmón e hígado. Además, el paciente tuvo complicaciones por la diabetes.
Las cámaras no funcionaban
En primera instancia, Marco fue operado en el Hospital de Oberá, pero a raíz de la gravedad de su cuadro lo derivaron al Hospital Madariaga de Posadas.
A pesar del esfuerzo de los profesionales que lo atendieron, el comerciante gitano falleció en la madrugada del último miércoles.
Por disposición del juez de Instrucción Dos, Horacio Alarcón, el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de Posadas, donde aún permanece, precisó un vocero del caso.
Sobre el hecho, la investigación policial confirmó que, si bien en la concesionaria había cámaras, las mismas no estaban activas y por ello no existe registro fílmico de lo sucedido.
En ese contexto, las versiones encontradas y el fatal desenlace, no hicieron más que complicar la situación del acusado.
Al momento del hecho, Ernesto Ramp se desempeñaba como director del Hospital de Aristóbulo del Valle, cargo del que inmediatamente fue separado por las autoridades de Salud Pública, al menos hasta que la justicia se expida al respecto.
Por su parte, allegados al médico iniciaron una junta de firmas para solicitar su liberación, ya que consideran que actuó en legítima defensa.
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