“Por cualquier cosa, se piden dos o tres presupuestos”: Sergio Feversani, presidente de OTC, cómo administrar en la crisis
El presupuesto del Celeste para la actual temporada de la Liga Nacional de básquet se compone de un 70% de aporte privado y 30% del estado provincial. Fondos de inversión y plazos fijos como alternativas para reforzar recursos en tiempos de crisis
El pasado 17 de enero, Oberá Tenis Club (OTC) cumplió 86 años de vida institucional y deportiva y lo festejó con el triunfo por 78 a 73 como local ante Racing de Chivilcoy.
En su sexta temporada consecutiva en Liga Nacional, la élite del básquet argentino, el equipo obereño es el más encumbrado representante del deporte misionero en el país y Sudamérica, con tres participaciones a nivel continental en los últimos años.
Hoy, el Celeste marcha quinto en la tabla de la Liga Nacional y se quedó a un escalón de clasificar a la Copa Malvinas Argentinas, certamen que reunirá a los cuatro mejores de la primera ronda de la fase regular de la competencia.
Haber quedado tan cerca de la clasificación a la Copa dejó un sabor amargo, sobre todo por algunos arbitrajes que claramente perjudicaron al equipo.
En ese sentido, el 13 de enero, tras la derrota por 74 a 72 ante Quimsa, el presidente de OTC, Sergio Feversani, hizo un descargo en X: “Nos cuesta mucho jugar la Liga Nacional y encima tenemos que soportar arbitrajes así como el de esta noche. Este árbitro Estevez no es la primera vez que se muestra parcial a favor del equipo que juega contra OTC. Con gusto pagaré la multa”.
En tanto, en diálogo con este medio, Feversani reconoció que “son cosas que te van pichando y sacando energías, porque es muy caro jugar la Liga Nacional y parece que minimizan el esfuerzo que hacemos”.
Todo en un contexto de crisis que afecta a los más diversos sectores, por lo que los dirigentes deben redoblar el esfuerzo para obtener el presupuesto que permita sostener la campaña.
Con un panorama tan complejo como el actual, ¿cómo se trabaja para obtener los recursos?
Sabíamos que sería una temporada difícil y pedimos un mayor apoyo del estado provincial, que venía siendo del 10, 15% del presupuesto total y para esta temporada pasó al 30. El 70% restante es aporte privado de las empresas que siempre apoyaron a OTC. Eso para el sostenimiento del básquet profesional, que realmente se hace muy difícil. Todos los meses terminamos de pagar sueldos y demás, y lo que va quedando hasta un nuevo pago, siempre lo ponemos en los fondos de inversión, plazos fijos o compramos dólares, porque tenemos que pagar en dólares a los extranjeros. Esto funciona como una empresa, no hay mucha ciencia en esto, más que vivir así y controlar todo. Por cualquier cosa, se piden dos o tres presupuestos.
¿Aumentaron mucho los costos respecto a la temporada pasada?
El gran aumento fue a esta altura de la temporada pasada. Después se fue acomodando y a principios de esta campaña tuvimos un importante aumento en los sueldos de jugadores y cuerpo técnico. Esto se da porque al principio establecés un sueldo y son diez meses que tenés que pagar ese monto; entonces, en la siguiente temporada se actualiza. También aumentaron los costos de movilidad, etc. Por ejemplo, la gira que hacemos por un partido en Comodoro Rivadavia y otro en Buenos Aires, la temporada pasada ese combo nos salió 13 millones de pesos y esta costó 20 millones y pico.

¿Cómo analizás lo deportivo al final de la primera ronda de la fase regular?
Se hizo un esfuerzo muy grande para armar un equipo competitivo, pero no se pudo lograr ninguno de los primeros dos objetivos trazados, que eran llegar lo más alto posible en la Liga Sudamericana y clasificar a la Copa Malvinas. Pero el torneo es largo, la liga está super pareja y la moneda puede caer a nuestro favor. Pero no queremos que sea así, queremos ganar los partidos y que los arbitrajes malos -a los que ya estamos acostumbrados- no nos afecten. El equipo tiene que dar algo más, se lo deben al público y se lo deben a ellos mismos porque entrenan muy duro. Sobre todo, también por Fabio Demti, que hace mucho está con nosotros y siempre nos puso arriba.
Y en paralelo al básquet profesional, está la cuestión institucional, deporte recreativo, las formativas. ¿Cómo están en ese aspecto?
En cuanto a la institución, por suerte aumentamos mucho la cantidad de socios y, en paralelo, se fueron aumentando la cuota y los adicionales, a números que no me gustan, pero de lo contrario no podríamos mantener todo lo que tiene que ver con el mantenimiento del club. Estamos en una temporada de verano muy linda, el club está lleno de chicos, pero veremos cómo reacciona una vez que empiecen las clases. Estamos definiendo cuotas en las formativas para ver si mantenemos a los profes que tenemos. Nos desprendimos de dos personas que trabajaban en el club porque no les podíamos pagar los sueldos, como pasó en varias empresas de Oberá que se tuvieron que desprender de gente. Pero tratamos de mantener lo más posible y esperamos que aparezca la tan mentada luz al final del túnel, que lo veo cada vez más lejos con esta gente que está ahora en el gobierno nacional.
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