A un mes del homicidio de Daniel Marco, recién la próxima semana declararán sus hijos, testigos directos del crimen
El comerciante gitano Daniel Marco fue apuñalado el 26 de diciembre y falleció cinco días más tarde. Recién la próxima semana declararán sus hijos, únicos testigos directos del crimen. Por el hecho fue imputado el médico Ernesto Omar Ramp, quien ya estuvo ligado a procesos legales relacionados con el contrabando de soja
Transcurrido un mes del homicidio del comerciante gitano Daniel Marco (50), recién la próxima semana serían llamados a declarar sus hijos, únicos testigos directo del crimen. Dicho retardo se da en el contexto de la feria judicial que concluye el viernes, además de que el Juzgado de Instrucción Uno de Oberá carece de juez natural y es subrogado por otros magistrados.
Por el hecho permanece detenido el médico Ernesto Omar Ramp (55), quien el pasado 26 de diciembre, a las 11.30, llegó a la concesionaria de camiones de Marco, en colectora Apóstoles Norte de Oberá, reclamando el saldo de la venta de un camión.
Según Gustavo y su hermano Brian Marco (25), hijos de la víctima y testigos presenciales, sin mediar palabras el agresor lanzó un primer golpe y luego sacó un cuchillo de la cintura con el que cortó a los jóvenes y lesionó de muerte al padre, quien agonizó cinco días, hasta su deceso el 31 de diciembre.

Luego del hecho, Ramp volvió a Aristóbulo del Vale, donde tiene su residencia, y radicó una denuncia ubicándose en el rol de víctima, versión que luego brindó a la justicia.
Tras el deceso del comerciante, el médico fue imputado por homicidio simple -de Marco padre- y lesiones leves -contra los hijos-, carátula que puede variar.
El nombre de Ramp en otros expedientes
Por otra parte, este medio averiguó que Ramp ya estuvo ligado a procesos legales relacionados con el contrabando de soja.
Por ejemplo, en un expediente que concluyó con la condena del obereño Juan Carlos Skavinsky, el profesional de la salud figuró como transportista de una carga de granos que carecía de documentación.
El hecho tuvo origen el 28 de mayo de 2020, a instancias de un operativo policial en calle Bogotá, esquina Cosquín de Oberá, donde estaban descargando soja. Los uniformados requieren la documentación y luego la remitieron a la AFIP para su cotejo.

A su vez, Skavinsky no aportó documentación ni factura de compra que justifique la tenencia de esos granos. Como es de práctica, quedó como depositario de la mercadería.
El 5 de junio se dispuso el decomiso, que debía ascender a 33.500 kilos, pero en el depósito asignado sólo quedaban 15.000 kilos. En el expediente se cita: “Transportista: RAMP ERNESTO OMAR”.

Ya en julio de 2023, personal de Seguridad Vial de la Policía de Corrientes interceptó cuatro camiones con granos de soja que presentaron inconsistencias en las documentaciones presentadas por los conductores.
Los papeles presentados por dos de los choferes indicaban que la empresa transportista era “RAMP ERNESTO OMAR”.
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