“Los van a quemar vivos”: amenazaron de muerte al intendente de Oberá y su familia
Desde hace meses, el intendente Pablo Hassan es acosado en redes por una mujer que lo acusa de graves delitos sin sustento. La agresividad va en aumento y ya amenazó a su familia. “La verdad es una situación muy fea y tengo temor por mi familia, por mis hijos”, subrayó el jefe comunal
“Y va a ser mejor que ni duermas… si tenés familia… que sé que sí… porque te van a torturar hasta la última gota de lo que me hacen a mi… los van a quemar vivos”. Este aterrador mensaje, cargado de odio e impunidad extrema, fue enviado por una mujer al intendente de Oberá, Pablo Hassan.
La autora de tremenda amenaza es Samaria Ludescher, quien padece una enfermedad psiquiátrica diagnosticada y, a raíz de sus dichos, constituye un claro riesgo para terceros.
La mujer reside con su madre en Oberá y desde mediados del año pasado inició una secuencia de acusaciones gravísimas contra Hassan, quien en septiembre ya radicó una denuncia penal, aunque hasta el momento la justicia no actuó en consecuencia.
En el medio, Ludescher pidió disculpas y se rectificó; pero hace tres semanas comenzó una escalada con graves acusaciones que implican a otras personas y funcionarios.
“El intendente Pablo Hassan ingresó a mi domicilio y me sedó con goteros y me violó, Hugo Pasalacqua cómplice dejó que me viole. Juzgado de familia completo en la pericia también dejaron que me violen”, publicó el último viernes en su cuenta de Facebook.

Un día antes, escribió: “Que el intendente Pablo Hassan cuente cómo entró a violarme a la casa y abortar y embarazar y sacarme la misma o subo sus videítos”. También hizo publicaciones durante el fin de semana.
Temor latente
En diálogo con este medio, el jefe comunal obereño se mostró preocupado por la situación que implica a su familia y excede el cargo que ostenta.
“Esto arrancó en junio del año pasado, en septiembre hice la denuncia, pero las publicaciones seguían. Después esta mujer pidió disculpas y se rectificó sola; pero ahora empezó otra vez y empieza a sumar gente en sus acusaciones. La verdad es una situación muy fea y tengo temor por mi familia, por mis hijos”, subrayó.
El caso de Hassan pone de relieve el riesgo de las redes sociales, donde, por un lado, muchas personas publican insultos y mentiras, y por otro, no existen mecanismos claros de control de dichas publicaciones.

Al respecto, el funcionario señaló: “Reportamos, denunciamos, pero no bajaron las publicaciones. Ahora pretendo ver con la justicia qué se puede hacer para que esta persona deje de mentir con impunidad”.
“Cuando comenzó todo, trabajadores sociales y la Policía fueron a la casa de esta mujer, que vive con la madre que es muy grande y no se hace cargo de la hija. Tampoco se la puede internar contra su voluntad, a pesar de su patología”, agregó.
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