Demoraron y secuestraron el celular de una jubilada que acumula denuncias por amenazas
Una nueva y grave denuncia por amenazas derivó en la demora de una jubilada obereña. Se trata de Angelina Britos (77), quien en redes sociales utiliza los alias “Angy Breith” y “Angélica Breith”, sobre quien pesa más de 50 denuncias por daños, amenazas, calumnias, injurias y hostigamiento digital reiterado.
Según averiguó este medio, en la nueva denuncia se precisa que la acusada profirió graves amenazas contra la integridad física de la víctima.
Britos fue conducida a la Seccional Primera, donde le notificaron de la causa y se procedió al secuestro de su celular para peritajes a cargo de la División Cibercrimen.
La implicada es la misma que desde hace años hostiga a los propietarios de un conocido supermercado, donde en enero ocasionó daños. La misma que calumnió hasta el cansancio a un conocido profesor de educación física.
La misma que acusa sin pruebas a funcionarios, vecinos y comerciantes, irrumpe en locales e insulta con total impunidad.

Incluso conduce y se graba, situación que está prohibida y desde el municipio se debería actuar de oficio para evitar una tragedia, más teniendo en cuenta que en varias de esas grabaciones lanza amenazas de muerte.
La mujer tiene cuatro hijos, quienes parecen desentenderse del riesgo que implica su madre para terceros, teniendo una responsabilidad moral de asistirla. Argumentan que tienen prohibición de acercamiento hacia Britos y ahí agotan su intervención. Hacen la fácil.
La citada tampoco tiene un diagnóstico psiquiátrico, más allá de ciertos indicios. Es más, si estuviera fuera de sus cabales: ¿cómo en noviembre pasado le renovaron el carné de conducir?
Por último, la responsabilidad de la justicia obereña que desde haca años acumula expedientes en varios fueros que parecen evaporarse y alientan la impunidad.
.
.
