Caso Selene Aguirre: nuevo fallo por homicidio culposo y pena cumplida para la madre y su ex pareja
Tras la anulación de la condena a 19 años para Rolando Lovera y la absolución de Victoria Aguirre, el Tribunal Penal Uno de Oberá dio un nuevo veredicto: dos años y medio para ambos imputados, dando por cumplida la pena. Quedó descartada la hipótesis de la violencia de género que instaló la madre de la víctima
A once años del homicidio de la pequeña Selene Aguirre, el Tribunal Penal Uno de Oberá revirtió de manera contundente el primer fallo -luego anulado- y consideró que Victoria Aguirre (34) y Rolando Lovera (40) cometieron homicidio culposo, sin intensión, por lo que fueron condenados a dos años y medio de prisión. Así, con los años que estuvieron detenidos, se dio por cumplida la sentencia.
Se cerró así uno de los casos más icónicos de la historia judicial penal de Misiones. Un expediente que tuvo tres juicios (dos anulados) y estuvo cruzado por intervenciones externas como colectivos de género que fomentaron una hipótesis donde Lovera fue el autor deliberado del hecho, cuando en el segundo juicio quedaron plasmadas contundentes pruebas a su favor. Al mismo tiempo, se echó luz sobre graves sospechas del accionar de la madre.
“Hoy, después de once años, este nuevo Tribunal me dio la razón: el dolo nunca estuvo probado. Tantas cosas que decir, como el montaje que se armó a su alrededor de esta causa, uno de los casos más emblemáticos que tuve por su contexto. Solo expresar que con el paso del tiempo siento un atisbo de justicia. A los 19 años había sido condenado mi cliente y la otra parte absuelta, ahora esta sentencia”, expresó Martín Moreira, defensor de Lovera.
El Tribunal estuvo compuesto por Horacio Paniagua, David Milicich y el subrogante Gerardo Casco.
En tanto, en diálogo con este medio, Moreira ponderó “que quedó probado que no hubo violencia de género y que Victoria Aguirre mintió. Ahora, quien paga los ocho años que estuvo preso mi cliente”.

El caso
Precisamente, el 29 de mayo de 2023, Lovera fue excarcelado tras cumplir ocho años y cuatro meses de prisión, técnicamente sin condena, por el homicidio de Selene Aguirre, registrado en la madrugada del 29 de enero de 2015 en Oberá.
La pequeña padecía un grave cuadro de discapacidad y al momento de su deceso tenía apenas dos años y cuatro meses de vida.
Por el hecho fueron detenidos e imputados la madre de la nena, Victoria Aguirre y su concubino Lovera.
El 21 de diciembre de 2017, el hombre fue sentenciado a 19 años de cárcel por el homicidio de la criatura. El mismo fallo del TP Uno absolvió a la progenitora.
En tanto, en marzo del 2020 el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Misiones anuló la sentencia y ordenó el dictado de un nuevo fallo en base al material probatorio reunido en el debate oral.
De todas formas, Lovera continuó detenido y pasó más de ocho años tras las rejas, lapso que sobrepasó largamente el tope de la prisión preventiva.
En ese contexto, en abril de 2022 su defensor radicó una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA), por considerar que la situación de su cliente implica una “flagrante violación a los pactos internacionales y derechos humanos”.
Finalmente, el quinto pedido de excarcelación tuvo eco favorable en la fiscal Estela Salguero.
La versión de Lovera
El caso Selene Aguirre estuvo plagado de marchas y contramarchas, al punto que se realizaron dos juicios porque el primero fue anulado ya que la defensa de Aguirre recusó al Tribunal.
Ya en el segundo juicio, luego anulado, Lovera insistió en su inocencia y negó cualquier tipo de agresión hacía la víctima o su madre, quien lo acusó.
Contó que trabajaba en la empresa de transporte urbano cuando conoció a Aguirre.
“Ella me contó que la familia la despreciaba por la enfermedad de su hija. Decía que sus padres le golpeaban a la nena”, afirmó.
“Selene era una criatura maravillosa a la cual aprendí a querer. No soy un asesino. Tengo cinco hijos”, agregó con la voz quebrada.
Desmintió que las haya golpeado y mantenido recluidas, como también que forzó a la mujer para mantener relaciones sexuales.
“Ella era libre. En el lugar donde alquilábamos había muchas personas, hasta policías. También vivía la dueña. Nosotros estábamos al fondo y había que pasar varios departamentos. Las ventanas no tenían rejas. Ella se daba con los vecinos, iba al mercado”, graficó.
Dijo que nunca vio que Aguirre golpeara a su hija, pero “no era normal el trato que le daba. Y me decía que yo no me podía meter porque no era el padre”.
“Decía que los hematomas eran normales porque los chicos que convulsionan se pellizcan y golpean. Pero nunca la vi que convulsionara. Un día en casa de mis padres escuché que Selene lloró y le pregunté qué pasó, me dijo que se cayó del carro y ahí se le cayó la computadora en la cabeza. Tenía un chichón. Me dijo que no hacía falta llevarla al médico”, testificó.
Últimas horas de Selene
Confirmó que el 27 de enero de 2017 fueron al Hospital Samic, pero desestimó que haya intimidado a la doctora, como afirmó Aguirre. Sobre el día del deceso, negó que haya tenido encerrada a la víctima y su madre.
“El 29 me fui a mi trabajo en colectivo y Victoria llegó después (como se vio en las grabaciones exhibidas en el juicio). Selene tomó el yogur, la tuve en brazos porque lloraba y se durmió a las 2 de la mañana, fue la última vez que la vi con vida. Más tarde salí para hacer una recorrida y afuera estaba Victoria. Me preguntó dónde está Selene y le contesté que dormía. Después me dijo que se quería ir. Se fue en remís y yo me fui en moto. Cuando llegué al departamento estuché gritos. Decía que Selene no respiraba. Fuimos al Hospital en la moto, las dejé y volví un rato a la arenera porque llegó un camión para descargar. Fui otra vez al Hospital y me dijeron que Selene había muerto”, explicó.
Según Lovera, su ex le dijo que se la nena se cayó cuando estaba tratando de reanimarla.
Después la mujer le dijo que enseguida se irían a la casa, pero quedó detenida.
Tras reiterar su inocencia, recordó que una pareja anterior tenía un hijo con retraso madurativo y él solía cuidarlo.
Acusación desacreditada
A simple vista, los médicos del Hospital Samic que recibieron el cadáver de Selene corroboraron la existencia de hematomas y excoriaciones en varias partes del cuerpo. Presentaba marcas recientes y otras de larga data.
En primera instancia su mamá se justificó diciendo que la nena padecía convulsiones y se golpeaba sola, pero después afirmó que se cayó del changuito. Ante tales contradicciones quedó detenida. Luego la mujer acusó a Lovera, quien entonces era su concubino.
En realidad, la pareja convivió menos de un mes: desde el 31 de diciembre del 2014 hasta el 29 de enero de 2015.
Según Aguirre, las primeras semanas todo transcurrió con normalidad, pero a partir del 21 de enero su pareja comenzó a maltratarla a ella y su hija, las tenía recluidas, amenazadas y no tuvo oportunidad de pedir auxilio.
Ya en el juicio, varios testimonios descreditaron el supuesto cautiverio. “Su coartada fue totalmente desvirtuada con la exposición de los médicos y peritos”, expresó la fiscal en su alegato.
“Aseguró que fue víctima de violencia de género, pero vimos las grabaciones de las cámaras de seguridad de la arenera donde trabajaba Lovera y observamos cómo se movía con total libertad. Se la vio llegar por sus medios y después andaba sola con el celular en la mano, como también lo dijeron los compañeros de trabajo de Lovera”, detalló Salguero.
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