“A Lovera lo tildaron de violador y asesino, pero se probó su inocencia”: caso Selene Aguirre
Rolando Lovera pasó ocho años y medio por un crimen que no cometió. “Este es el peligro de no respetar el principio de inocencia”, opinó el abogado Martín Moreira, quien analizó la causa y anticipó que demandarán al estado por el daño ocasionado a su cliente
Un total de 3042 días de su vida -exactos ocho años y cuatro meses- estuvo privado de su libertad Rolando Lovera (42) por un delito que no cometió. Se lo acusó del peor de los crímenes: el homicidio de una pequeña discapacitada, para lo cual supuestamente tuvo secuestrada a su mamá.
Once años después del hecho, el último viernes su defensor fue notificado del nuevo veredicto que indica dos años y medio de prisión por el homicidio culposo (sin intención) de Selene Aguirre.
La misma pena recayó sobre Victoria Aguirre (33), la madre de la víctima, la cual había sido absuelta en una primera sentencia de diciembre de 2017.
“¿Cómo le devolvemos a una persona los más de ocho años de su vida que estuvo preso, para que después el mismo estado diga nos equivocamos?”, se preguntó su abogado, Martín Moreira.
Inicialmente, Lovera fue sentenciado a 19 años de cárcel, lo que luego fue anulado por el Superior Tribunal de Justicia (STJ), órgano que ordenó un nuevo veredicto que recién se conoció la semana pasada.
Así se cerró uno de los casos más icónicos de la historia judicial penal de Misiones. Un expediente que tuvo tres juicios (dos anulados y el tercero sin debate) y estuvo cruzado por intervenciones externas como colectivos de género que fomentaron una hipótesis donde Lovera fue el autor deliberado del hecho, cuando en el segundo juicio quedaron plasmadas contundentes pruebas a su favor. Al mismo tiempo, se echó luz sobre graves sospechas del accionar de la madre.
En diálogo con este medio, Moreira analizó la causa y anticipó que entablarán una demanda contra el estado por daños y perjuicios.
Presiones externas
El Tribunal Penal de Oberá que arribó a la nueva sentencia estuvo compuesto por Horacio Paniagua, David Milicich y el subrogante Gerardo Casco.
El defensor de Lovera valoró la sentencia del Tribunal “porque no se desentendió del tema y lo resolvió, incluso sabiendo que podría generar cierta inquietud social”.
“Este Tribunal viene en una seguidilla de sentencia que a los penalistas nos gustan, pero no por una cuestión de comodidad, sino por una cuestión de doctrina penal que es el principio de inocencia. La integridad personal del individuo frente a la arbitrariedad que pueda cometer el estado. En eso se traduce el principio de inocencia”, remarcó.
El Tribunal de 2017 que impuso 19 años de cárcel para Lovera y absolvió a Aguirre estuvo integrado por Azucena García de González, Jorge Erasmo Villalba y Graciela Heppner.

Al respecto, Moreira opinó que “aquella sentencia fue condicionada. Todos sufrimos condicionamientos externos y lo dije en su momento; este medio lo dijo y también otras personas. La propia fiscal, en su alegato del segundo debate, contó las coacciones que sufrió por parte de estos grupos feministas que buscaron incidir en el proceso”.
Señaló que el Tribunal de 2017 “desvirtuó el proceso”, al punto que en la sentencia le dedicaron un párrafo a la Comisión Nacional de Mujeres.
El daño está hecho
Precisamente, uno de los puntos más cuestionados de la sentencia de 2017 -luego anulada- fue el tramo donde el Tribunal se dirigió a la presidente del Consejo Nacional de Mujeres, un órgano que nada tuvo que ver con el proceso penal.
En el escrito, Azucena García de González ponderó como “ilustrada e ilustrativa” la presentación que realizó dicho organismo en el marco por la campaña mediática para la absolución de Victoria Aguirre.
“He de decir además, señora presidente del Consejo Nacional de las Mujeres, que en el presente caso ya hay una menos que clama justicia, clamor satisfecho plenamente por el tribunal en su decisorio, con el que estimo haber cumplido tal demanda en lo terrenal, esperando que con nuestra humilde tarea, Selene, donde quiera se encuentre su alma tenga la paz que se merece”, se cita textualmente en aquel fundamento.
Por esto, además de otras cuestiones técnicas, en 2020 el máximo órgano judicial de Misiones anuló la sentencia y dispuso que se arribe a un nuevo veredicto con las pruebas recolectadas en el debate de 2017.
“A Lovera lo terminan condenando por homicidio culposo a dos años y medio, una pena que no es de cumplimiento efectivo. Me pregunto: ¿quién le devuelve los ocho años que estuvo preso? Este es el peligro de no respetar el principio de inocencia. ¿Quién responde por este daño? El Tribunal anterior cometió un daño, y no lo digo yo, lo dijo el Superior al anular la sentencia”, subrayó el defensor.

Pruebas claves
Moreira recordó que hubo un primer debate, en julio de 2017, que se suspendió por recusación de la defensa de Aguirre al Tribunal cuando los testimonios se encaminaban a demostrar que los hechos no habían sucedido como declaró Aguirre en la instrucción.
“Tampoco nos olvidemos que ella no declaró en el debate. También se negó el examen mental solicitado por esta defensa para determinar algún indicio de fabulación respecto a lo que había declarado. Llegamos al segundo debate, no declaró y se armó el contexto de violencia que, ahora con esta sentencia, fue desacreditado”, ponderó.
Por ejemplo, la madre de Selene aseguró que durante el mes que convivió con Lovera estuvo siempre en situación de cautiverio, sin celular ni contacto externo. Ya en el juicio, todo ello quedó desacreditado.
En tal sentido, se observó una grabación del 28 de enero de 2015, la tarde previa al deceso de Selene la madrugada del 29, donde la mujer llegó por sus medios con la nena a la arenera donde trabajaba Lovera. Más tarde se la vio con su celular, lejos de quien era su pareja, moviéndose libremente.
Incluso, 48 horas antes del fallecimiento, ambos llevaron a la chiquita al Hospital de Oberá por una herida en la mano. Dos médicos declararon que la mujer estaba sola en la consulta y bien pudo haber pedido auxilio, lo que no hizo.
Llamativamente, el Tribunal de aquel juicio no valoró las pruebas que sí tuvo en cuenta la nueva sentencia.
“El derecho penal es muy selectivo”
Con relación a la sentencia de homicidio culposo, el defensor de Lovera reconoció que “dentro de toda la mecánica de elementos probatorios que hubo, es lo más atinado”.
“Pero respecto de Aguirre, me parece que hay un faltante en la decisión. La pregunta de rigor es ¿por qué dijo que estuvo secuestrada? ¿Qué finalidad tenía al decir estas cosas que fueron desacreditas por los testigos? Eso tendría que haber sido valorado”, señaló.
Entre otras irregularidades, enumeró que en la sentencia de 2017 se condenó a Lovera sin decir cómo, dónde y cuándo supuestamente asesinó a la nena.
“Eso pasó por la presión de los colectivos de género. No nos olvidemos que hasta en la Cámara de Diputados de la Nación se reclamó por Victoria Aguirre. En Posadas pintaron un mural que decía ‘Victoria en libertad’. Ahora, cómo queda expuesto el aparato estatal que dice ‘vamos a proteger a Aguirre porque es una víctima’, y después de resuelve que no fue una víctima”, mencionó.

Incluso, recordó que en el primer y frustrado debate se tuvo que ir custodiado por policías porque un grupo feminista lo amenazó con tirarle agua caliente.
También la fiscal Estela Salguero padeció una violenta pegatina en su contra. “La fiscal resistió los embates sola y no modificó la imputación que pidió, mantuvo su postura”, destacó Moreira.
Recién en 2023, con la sentencia anulada y tras recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Lovera obtuvo la libertad.
“El derecho penal es muy selectivo, y al pobre, al que no tiene recursos, le cuesta demasiado sostener un proceso tan largo. Además, el hombre está en desventaja respecto a la mujer. A Lovera lo tildaron de violador y asesino, y se probó su inocencia, pero quién le paga el daño que le hicieron. Por eso vamos a demandar al estado”, anticipó.
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