Del sueño de la casa propia, a la pesadilla del crédito hipotecario UVA: testimonio de un damnificado obereño
“Es algo que no te da paz”, graficó un obereño que en 2017 tomó un préstamo de menos de un millón y medio de pesos para comprar una casa de barrio y hoy, estando al día, debe 102 millones. Recurrieron a la justicia y aguardan el fallo del juez Federal de Oberá
Algunas madrugadas, Sergio se sobresalta por una pesadilla. Pero eso es nada en comparación a la pesadilla que afronta las 24 horas del día, y no por algún monstruo, fantasma o capricho del inconsciente, sino por algo mucho más terrenal e injusto.
La verdadera pesadilla para este obereño y su familia es afrontar las exigencias del crédito hipotecario UVA, nacido para hacer realidad el sueño de la casa propia, hace casi una década, pero luego convertido en un calvario por los desorbitantes intereses del préstamo, la usura de un sistema que complica la vida de unos cien mil argentinos.
En diálogo con este medio, contó que en 2017 tomó un préstamo de 1.430.000 pesos para comprar una vivienda en el barrio Oberá 2. Una casa de barrio, nada exclusivo.
“Hace ocho años que venimos pagando y nunca me atrasé un día, y todavía me quedan doce años. Pero hoy estamos pagando 900 mil pesos por mes, y todos los meses aumentan 20, 30 mil pesos. Eso con los sueldos planchados, como están. Lo peor es que fui al banco a ver cuánto dedo y resulta que son 102 millones de pesos”, detalló.
Tremendo monto cuando todavía le restan doce años por pagar con la tasa usurera actual. La desesperación es evidente.
“Es algo que no te da paz, no te deja dormir porque no sabés nunca cuánto va a venir el mes que viene, y ya es muy pesada la cuota”, graficó.
“Nos sentimos estafados”
Contó que, como toda familia de trabajadores, cuando surgió la posibilidad del crédito UVA los sedujo el slogan: tener tu casa al precio de un alquiler. Nunca imaginaron en lo que se estaban metiendo.
Por ello, los damnificados iniciamos acciones legales ante el Juzgado Federal de Oberá.
“Ya ganamos en primera instancia y en Cámara. La demanda busca que cambie el coeficiente de cálculo para pagar algo razonable”, precisó.
Agregó que “en la demanda decimos que nos sentimos estafados porque nos dijeron a pagar a 20 años con una cuota un poco más alta que un alquiler. Pero acá es como cuando tirás nafta al fuego: más pagás y más te exigen. Hay gente que no puede pagar más y el banco te ejecuta sin piedad”.
Sobre el expediente en el Juzgado Federal de Oberá, explicó: “Tiene fecha de sentencia el 2 diciembre pasado y esperamos que el juez federal falle igual que en Posadas, hay jurisprudencia, pero depende del criterio del juez. Nosotros presentamos nuestras pruebas y el banco las suyas, pero desconocemos porque el juzgado tarda tanto”.
.
.
