Dice qué compró de “buena fe” herramientas robadas y tuvo que devolver por “vivo”
Los rateros proliferan por dos cuestiones: hay compradores para lo que roban y, claro, la flexibilización judicial que genera una preocupante reincidencia. Y la misma justicia debería atender con más severidad a los compradores de “buena fe” guaú, que en el mejor de los casos devuelven las cosas y queda todo ahí.
Porque qué es la buena fe: es hacer algo sin suponer que acarrea un mal para otro. Eso es contrario a comprar en 5 pesos una herramienta que sabés que vale 100. Eso es complicidad, no «buena fe».

Ese círculo vicioso se ejemplifica a partir de una denuncia radicada el pasado 20 de febrero por un hombre al que le robaron herramientas de su carpintería, ubicada en calle Portugal. Se llevaron una sierra caladora, una sierra circular y un taladro.
Personal del Comando Sur inició la investigación, hablaron con vecinos y revisaron registros de cámaras de seguridad. Así, se identificó a un tal “Lleco”, quien vendió las herramientas que fueron trasladadas en una Toyota Hilux blanca, patente AC157GA.

Luego averiguaron que el conductor del rodado es Silvio Orlando Romero (45), quien manifestó que compró de “buena fe” las herramientas, las que tuvo que devolver. Los uniformados le tomaron declaración como testigo sospechoso, mientras tratan de dar con Lleco.
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