La concejal Vargas, hija del intendente de Guaraní, rechazó un pedido de informe para esclarecer el destino de los perros desaparecidos
Más allá de la recompensa de un millón de pesos, de la movilización frente al juzgado y del extendido repudio comunitario, lo cierto es que a poco de cumplirse un mes de la desaparición de 24 perros de la localidad de Guaraní, no existe ningún indicio del destino real de los animales.
De esta forma, los dichos del intendente Miguel Ángel Vargas (quien aseguró que los canes fueron dados en adopción) se desvanecen ante el peso de la incertidumbre y la falta de información.
Así, cada día que pasa crecen la indignación y el eco de las palabras de Vargas aquel 27 de marzo, cuando mandó a retirar a los perros de la casa de la familia Sokalski: “les voy a llevar a la perrera, digamos… digamos nomás. Les voy a llevar, no sé dónde… pero lejos”.

Y como si faltara un ingrediente para terminar con la credibilidad del intendente, el Concejo Deliberante por mayoría rechazó un pedido de informe para esclarecer el destino de los animales. En consecuencia, ni siquiera los concejales pudieron acceder al famoso listado de adoptantes que Vargas dice tener.
La votación fue 3 a 2. El pedido fue presentando por Lorena Sosa y tuvo el acompañamiento de Juan Manuel Gómez. En contra, o sea a favor de las dudas, votaron Héctor Fuglistaler, Emanuel Peréz y Janet Vargas… la hija del intendente.
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