Detuvieron a una mujer sospechada encubrir el abuso de su hija a manos del padre en Oberá
Tras la captura del padre a primera hora de hoy, al mediodía detuvieron a la madre. La presunta víctima relató que los abusos comenzaron cuando tenía 12 años y que su madre sabía. La compromete una grabación donde reconoció los hechos
R. L. (47) fue detenida este mediodía, sospechada de complicidad en el presunto abuso sexual de su hija menor de edad. Según la denuncia radicada ante la Comisaría de la Mujer de Oberá, la citada habría sido grabada confesando que sabía que su marido sometía a la criatura y que encubrió la situación porque él las mantenía.
“Él paga la comida. Yo no tengo plata ni otro lugar donde vivir”, habría indicado la progenitora al momento de ser cuestionada por otra hija, hermanastra de la menor.
El sospechoso, identificado como R. A. M. (58), fue detenido esta mañana por una patrulla del Comando Centro, más tarde capturaron a la mujer. Interviene el Juzgado de Instrucción Dos no ordenó ninguna medida sobre la madre de la menor.
Actualmente, la presunta víctima tiene 16 años y habría sido sometida desde que los 12. En primera instancia fueron manoseos e insinuaciones.
Tras los primeros hechos, la chiquita le contó a su mamá lo sucedido y ambas se fueron de la casa por un lapso de dos meses, aunque luego regresaron a vivir con el hombre.
Esto no habría hecho más que empeorar la situación, según contó la menor. Así, en una oportunidad la madre salió, la chica quedó sola con su padre y éste la sometió carnalmente.

Confesión grabada
Siempre según el contenido de la denuncia, otra vez la menor le contó a su mamá lo que pasó, ante lo cual la mujer le respondió: “Acaso no te dio plata para la comida”, dando a entender que estaba al tanto y avalaba el abuso.
En este contexto de complicidad, los abusos continuaron hasta el presente, le contó la menor a su hermanastra.
“Hace diez días la denunciante confrontó a la madre y le reclamó por qué permitía lo que pasaba, pero la respuesta la dejó muda: la madre terminó confesando que no tenía plata ni un lugar donde ir a vivir, que por eso miraba para otro lado”, detalló una fuente.
La denunciante tomó el recaudo de grabar la conversación, lo que resulta una prueba clave.
Ya el último domingo, la menor estaba en la casa de su hermanastra y recibió una llamada de su papá, quien la amenazó y la obligó a volver a su domicilio. Luego, la jovencita le manifestó a su mamá que se quedará con su hermanastra, quien radicó la denuncia.
.
.
