Violencia, amenazas y denuncia previa: antecedentes del femicidio de Silvana Báez, en Panambí
Silvana Andrea Baéz fue asesinada de varias puñaladas. El año pasado había denunciado por violencia a su pareja, Juan Ramón Villalba, el principal sospechoso del crimen. Por ello, el Juzgado de Familia de Oberá dispuso la exclusión de hogar por tres meses
Con el correr de los días se va conociendo más detalles del brutal femicidio de Silvana Andrea Báez, de 35 años, ultimada en su casa del kilómetro 2 de la ruta provincial 5, en la localidad de Panambí. El principal sospechoso y detenido es su concubino, Juan Ramón Villalba, de 59.
Para los investigadores, todos los indicios marcan que se trata del autor del hecho, quien incluso le habría confesado el crimen a su hijo de 13 años.
Tras la realización de la autopsia en Posadas, ayer por la tarde el cuerpo fue entregado a la familia de Báez, en la localidad de San Martín, de donde era oriunda.
En tanto, un vocero del caso mencionó que en el examen preliminar se constató una decena de puñaladas en diferentes partes del cuerpo, incluso en la cara.
Asimismo, se confirmó antecedentes de violencia de género, una denuncia previa y hasta la exclusión de hogar del sospechoso. Síntesis de una tragedia anunciada.
Según reconstruyó este medio, el 6 de enero del año pasado, Báez radicó una denuncia por violencia de género por parte de su pareja.
En sede policial, la víctima relató que el 1 de enero estaba en la casa de su abuela, en la localidad de San Martín, cuando Villalba la agredió verbalmente con fuerte insultos.
Además, reconoció que sufría violencia desde hacía unos dos años, incluyendo agresiones físicas y amenazas de muerte.

Medidas previas
Posteriormente, según consta en el oficio 28023305/2025 del Juzgado de Familia de Oberá, se ordenó la exclusión de hogar y prohibición de acercamiento del hombre hacia la mujer.
Villalba fue notificado el 1 de marzo del año pasado y la víctima tres días más tarde, el 4 de marzo, según confirmó este medio.
Según allegados, vencida la medida cautelar de tres meses, los implicados retomaron la relación con idas y vueltas.
En tanto, al momento del femicidio que se investiga no existía ningún tipo de prohibición por parte del Juzgado de Familia interviniente.
Presunta confesión
Silvana Andrea Báez tenía tres hijas, la mayor de 21 y mellizas de 17; y un varón de 13, hijo del femicida, el único que residía con la pareja.
Al respecto, desde su entorno precisaron que al momento del hecho el menor estaba en un evento en la iglesia.
Además, desde la misma congregación religiosa aportaron un dato que no hace más que avalar la hipótesis de la responsabilidad del padre, ya que luego de matar a Báez, Villalba se habría dirigido en moto hasta donde estaba su hijo y le confesó el crimen. Luego escapó.

“Teníamos una actividad deportiva y el chico estaba con nosotros, porque siempre concurre. Por eso él no vio nada. Lo que sucedió fue que el padre vino a darle la noticia a su hijo de lo que había cometido. Contuvimos al chico y se avisó a la policía. Gracias a Dios el chico no vio lo que pasó”, precisaron.
Como se informó, el cuerpo de la víctima fue encontrado en el corredor de la vivienda. En el lugar se halló un cuchillo con manchas de sangre.
La policía salió tras los pasos del acusado y vecinos comentaron que lo vieron a unos tres kilómetros de la escena del crimen.
Los agentes recorrieron la zona y, a pocos metros, escucharon el motor de una moto: era Villalba que intentaba escapar, otra vez. La detención estuvo a cargo de agentes de la División Investigaciones de Oberá, mientras que el expediente se tramita ante el Juzgado de Instrucción Dos.
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