“Me dejaron tirado”: quedó postrado por un choque, sin ninguna asistencia ni cobertura
El obereño Carlos Raúl Morel impactó con su moto contra un auto que giró en U y sufrió fractura de pelvis y cadera. El conductor del coche tenía un seguro trucho. A la vez, la víctima trabajaba en negro y no tiene cobertura alguna. Es padre de cuatro menores y pide ayuda
La vida de Carlos Raúl Morel (36) cambió por completo en cuestión de segundos. El pasado 20 de abril, una tarde cualquiera terminó convertida en el inicio de una pesadilla que todavía atraviesa junto a su familia. Desde entonces permanece postrado, sin poder caminar ni trabajar, mientras las necesidades económicas golpean cada vez más fuerte en su hogar de Oberá.
Carlos es padre de cuatro hijos y el menor apenas tiene siete meses. La angustia no pasa solamente por el dolor físico de las lesiones, sino también por la incertidumbre diaria de no saber cómo sostener a su familia.
Según relató, el siniestro ocurrió en la intersección de las calles Balcarce y Pozo Azul, cuando circulaba en motocicleta. En ese momento, un Chevrolet Onix realizó un giro en U de manera imprevista y no logró evitar el impacto. La moto terminó incrustada contra el frente del vehículo, que era conducido por Samuel Andrés R., chofer de la aplicación DIDI.
Las consecuencias fueron devastadoras. “Sufrí la fractura de pelvis y cadera, por lo que tengo para varios meses sin poder caminar ni trabajar. Es una situación muy triste porque estamos pasando muchas necesidades”, expresó con pesar.

Antes del accidente trabajaba en una pinturería de Oberá, pero lo hacía en negro. Esa condición laboral lo dejó completamente desprotegido tras el choque: sin cobertura, sin ingresos y sin ningún tipo de asistencia económica mientras atraviesa la recuperación.
A la complicada situación de salud se suma otro golpe que, asegura, lo dejó aún más desamparado. “Ni siquiera funcionó el seguro, porque en la Policía me dijeron que tenía un seguro trucho, fantasma. Tampoco me llamó ni vino a ver en qué situación estamos. Me dejaron tirado”, reclamó.
Mientras pasa sus días inmovilizado y dependiendo de la ayuda de terceros para tareas básicas, la preocupación crece dentro de la familia. Los gastos médicos, la alimentación y el cuidado de los niños se volvieron una carga difícil de afrontar sin ingresos fijos.
En ese contexto, Carlos decidió hacer pública su situación con la esperanza de encontrar algo de solidaridad en medio de tanta incertidumbre. Quienes deseen colaborar o conocer más sobre su estado pueden comunicarse al número 3755-826838.
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