Criado en la pobreza, de chico dejó la escuela para cosechar yerba. Pudo retomar los estudios y el deporte le dio una segunda vida. Hoy es un atleta de elite, estudiante universitario y un ejemplo de superación que inspira. Su comunidad le rindió un hermoso homenaje
Constancia, talento, disciplina, esfuerzo. Atributos que definen a Agustín Da Silva, quien a sus 26 años ya tiene el reconocimiento de su comunidad, de la gente de su barrio que lo homenajeó otorgando su nombre al Salón de Usos Múltiples (SUM) de Caballeriza.
Lo destacan sus vecinos, aquellos que lo vieron salir a entrenar de madrugada o con el sol de plomo o bajo la lluvia impiadosa o con la helada que duele; aquellos que saben de su devoción por su mamá Margarita; quienes lo ven como un ejemplo de que se puede salir adelante a pesar de una infancia llena de privaciones.
Una vez le pregunté a Agustín en qué piensa cuando está corriendo y el cansancio empieza a trepar por sus piernas: “Me acuerdo cuando era chico y me iba a tarefear, ahí era bravo en serio, en el campamento con gente grande…”
Así se sobrepuso a todo y maduró rápido. Convicción y coraje, ya desde gurí. Y un día volvió a la escuela, un profe notó sus condiciones y empezó su segunda vida de la mano del deporte.
Más allá de los trofeos, sus logros son un ejemplo y por eso este lunes recibió una placa que dice: “Atleta ejemplar de nuestra ciudad, cuyo compromiso, esfuerzo, pasión y constancia, enorgullecen a los obereños y son una fuente de inspiración para las nuevas generaciones”.

“Pidan a Dios”
Contento y emocionado, Agustín se dirigió a los presentes: “Gracias de corazón a toda la gente de Caballeriza por este reconocimiento, también al intendente y a las autoridades. Años atrás nunca imaginé llegar adonde estoy y mucho menos que mi nombre esté en un lugar como este SUM. Estoy convencido de que Dios va a bendecir este lugar y va ayudar a todo el barrio para que puedan cumplir sus metas”.
“Gracias a toda la gente que ayudó cuando necesitaba zapatillas, comer bien o un consejo. Gracias a todos, profesores y amigos que me aconsejaron y me encarrilaron. Al profe Marcelo Caso, que fue un gran motivador; también Ricardo Azcona que me llevó a la pista y al profesor Fabián Romaszczuk que me encaminó a nivel nacional”, subrayó.
Y agregó: “Cuando era muy chico le pedí ayuda a Dios para que encamine mi vida, por eso los animo a que pidan a Dios, porque para él no hay nada imposible. De acá hay gente que puede llegar más lejos que yo. Por eso disfruten de este lugar, que es de todos nosotros y tenemos mucho por hacer”.

Justo homenaje
En el acto estuvo presente el ex gobernador y actual presidente de la legislatura, Oscar Herrera Ahuad, quien destacó los merecimientos de Agustín.
Además, ponderó que el SUM que lleva su nombre debería replicarse en toda la provincia porque “son lugares de contención, para muchos la primera y segunda casa, el lugar que nos permite que grandes y chicos puedan compartir. Y si hay algo importante que se da en la sociedad, son las ganas de compartir, sobre todo en un tiempo donde todo se mide por otras cosas. Las sociedades se fortalecen compartiendo. Por eso celebro que la política tenga esta mirada”.
Y sobre el final, se dirigió al homenajeado: “Agustín, este es un gran reconocimiento de tu pueblo, que es lo más importante”.
Fotos: Luciano Ferreyra.
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Daniel Villamea, periodista, hincha de River (no fanático), Maradoniano, adicto a Charly García, Borgiano y papá de Manuel y Santiago, mis socios en este proyecto independiente surgido de la pasión por contar historias y, si se puede, ayudar a otros.