“Todavía tengo esperanzas y espero verlo llegar”: Graciela Villalba, a 19 días de la desaparición de su papá
La hija de don Osvaldo Villalba dio detalles de un caso que conmociona a los obereños. El video donde se lo ve caminando hacia su domicilio, en buen estado. “Eso es un misterio: si volvió a la casa, para dónde fue después”, comentó
Graciela Villalba (37) aseguró que no perdió la fe, pero al mismo tiempo reconoció que cada día que pasa se incrementa la angustia por desconocer el paradero de su papá, Osvaldo Villalba (75), quien fue visto por última vez en la madrugada del pasado 9 de noviembre.
Precisamente, el último registro del jubilado fue aportado por una cámara de seguridad ubicada a unas ocho cuadras de su domicilio, en el barrio El Progreso de Oberá.
En la imagen, captada a las 5.40 de aquel domingo, hace ya 19 días, se observa el paso de Villalba y, al menos a simple vista, se lo nota bien.
“Yo lo reconocí, es él. Se lo veía bien, su saco blanco no estaba sucio, él no estaba golpeado y pasó caminando bien. Pero después nadie más lo vio”, comentó Graciela.
En diálogo con este medio, reconoció que, a casi tres semanas de la desaparición, todas las pistas fueron descartadas y no hay ningún indicio concreto sobre el paradero de su papá.
“Todavía tengo esperanzas y espero verlo llegar”, indicó, pero al mismo tiempo reconoció: “Si estaría vivo, iba a volver”. En esa dualidad transcurre su día a día ante la falta de novedades.
Lo que se sabe es que el sábado 8 de noviembre a la noche, don Villalba salió de su casa junto a un conocido y llegaron hasta la bailanta de Guaraní, pero los policías no dejaron ingresar al jubilado porque estaba tomado, según declararon.

El último rastro
Los mismos uniformados aportaron que se quedó un rato sentado afuera de la bailanta y después se fue a pie. El último rastro concreto es la citada grabación de las 5.40 del domingo.
“Después muchas personas lo confundieron con otro señor, pero ninguna pista concreta. Aparentemente él volvió a la casa porque ahí encontramos su billetera con DNI y tarjetas. Celular no tenía. Eso es un misterio: si volvió a la casa, para dónde fue después”, se preguntó.
Aseguró que su progenitor es muy querido por sus vecinos, no tenía problemas con nadie y todavía hacía changas para reforzar su ingreso mensual.
Tal como se publicó, desde hacía unos meses vivía con él un conocido llamado Oscar, cuyo hermano -Carlos- solía visitarlo y fue con quien Villalba se dirigió a la bailanta. Ambos hermanos fueron interrogados por la policía.
Graciela comentó que su papá era sano y sólo tomaba medicación para la presión. Por ello, especuló que “si se descompensó y le pasó algo, le hubiera pasado por el camino y lo hubieran encontrado. Pero ya se rastrilló toda la zona y nada”.
Asimismo, valoró la labor desplegada estos días por la policía. Aseguró que la familia reza para encontrarlo y contó que su perrita lo espera ansiosa. “Era su compañerita y lo extraña mucho”, dijo emocionada.
.
.
