Quería ser futbolista y se probó en River, pero cayó en la adicción y hoy duerme en la calle en Oberá
Cuando tenía 16 años se probó en River y viajó con otros compañeros. «Anduve bien y me invitaron a quedarme, pero extrañaba mucho a mi vieja y no aguanté», recordó. Y subrayó: «Maldigo el día en que probé falopa… cocaína. Esa fue mi perdición”
La historia de J. M. -hoy de 38 años- es la de un talento desperdiciado por las adicciones. Nació en Apóstoles, a los 14 años sus padres se separaron y se mudó a Oberá con su mamá, a la casa de los abuelos maternos.
Terminó la secundaria en la Escuela de Comercio y jugaba al fútbol en Olimpia. Con 16 años surgió la posibilidad de probarse en River y viajó con otros cuatro compañeros.
“Anduve bien y me invitaron a quedarme, pero extrañaba mucho a mi vieja y no aguanté. Yo en esa época era un chico sano, deportista y soñaba con ser futbolista. Pero me faltó contención para quedarme en Buenos Aires. Volví, terminé secundaria y empecé a laburar como ayudante de albañil, y maldigo el día en que probé falopa… cocaína. Esa fue mi perdición”, relató.
Su historia fue compartida a esta cronista por otro muchacho en situación de calle: “Aquel jugó en River, sabías”, contó exagerando, ya que sólo sorteó una prueba, aunque sirvió de disparador para la charla.
El único requerimiento para contar su historia fue mantener la reserva de su identidad, “más que nada por mi vieja, que sufre verme así. Yo lo sé y por eso me quiero rescatar, pero es jodido”.
Alrededor de los 22 años, cuanto la droga era un pasatiempo de los fines de semana, se mudó a La Plata para trabajar en construcción con un primo.
“Pero allá desbarranqué y me fui en picada. Tuve muchos problemas y mi familia de allá (en La Plata) trató de ayudarme, pero me perdí. Estuve preso, no le voy a mentir, pero nunca maté a nadie”, se excusó.
Contó que regresó a Oberá no hace mucho para tratar de encarrilar su vida y destacó el incondicional apoyo de su mamá, pero “me mandé mil cagadas y no quiero ser una carga para ella, por eso hago la mía”.
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