Cinco años del brutal filicidio de Oscarcito, el bebé obereño asesinado por sus padres
Karina Beatriz Dos Santos y Héctor Oscar Dos Santos cumplen prisión perpetua por el homicidio de su hijo Oscarcito, de apenas cuatro meses. Los asesinos sepultaron los restos a orillas del arroyo Barrero. El estremecedor relato de un testigo que vio al bebé pocas horas antes del homicidio
El cadáver de Oscar Dos Santos, un bebé de apenas cuatro meses de vida, fue encontrado el 12 de enero de 2021 en una pequeña fosa a orillas del arroyo Barrero, en una chacra de Picada la Madrid, jurisdicción de San Martín, límite con Oberá.
El cuerpito fue hallado porque ese día su madre se quebró ante una hermana María y un oficial de Policía y confesó que su hijo estaba muerto y sepultado, tras lo cual ella misma guió a las autoridades hasta el punto exacto donde hallaron los restos.
Luego, la mujer fue cambiando de versiones sobre el hecho: primero dijo que dejó al bebé al cuidado de una vecina y más tarde aseguró que lo dio en adopción. Después, acusó al progenitor de matar a la criatura.
Finalmente, el 29 de septiembre de 2022, en la última jornada del juicio oral, deslindó de culpas a su ex concubino y mencionó que se trató de “un accidente”, que ella llevaba en brazos al pequeño cuando tropezó y cayó, lo que ocasionó su deceso.
Cuatro versiones de un mismo hecho, en menos de dos años, brindó Karina Beatriz Dos Santos -hoy de 27 años-, alías “Micaela”, la madre de Oscarcito, asesinado de un terrible golpe en la cabeza.

Por su parte, Héctor Oscar “Correntino” Dos Santos (40) se distanció de todo lo dicho por su ex y la culpó del filicidio.
Tantas contradicciones entre uno y otro, varios testimonios y pruebas recolectadas durante el proceso terminaron por destruir las endebles coartadas de los padres de la víctima. En consecuencia, el Tribunal Penal Uno de Oberá los condenó a prisión perpetua por homicidio calificado por haber sido cometido contra su descendiente.
Último día con vida
El testimonio más conmovedor del juicio oral fue brindado por Carlos Rojas (39), agricultor de Picada Vasca, quien habría sido la última persona (además de los padres) que vio con vida a la criatura.
Contó que el miércoles 6 de enero de 2021 encontró a la pareja robando sandías en su chacra. Al acercarse, la mujer se levantó y justificó su accionar diciendo que estaban con hambre.
“Yo agarré un palo, pero me frené porque vi al bebé. Estaba en el pasto, en estado deplorable. Estaba sucio, todo picado por mosquitos”, comentó Rojas, antes de quebrarse de emoción por aquella imagen que sobrevoló la sala.
Dijo que les recriminó a ambos por no haberle pedido comida, ya que los conocía de vista, además del daño que hicieron a las plantas.
Precisó que en un bolso tenían un cuchillo, un poco de leche y dos galletas que “ya estaban verdes”, entre otras pocas pertenencias.
“De ahí les acompañé hasta que salieron de la chacra y el bebé me miraba, y se sonrió todo el camino”, dijo con la voz temblorosa.
Luego aseguró que “se llamó a la Policía, pero nunca llegaron. Nos cansamos de llamar a la Policía”.

Primeros indicios
Siguiendo la línea de tiempo que derivó en el trágico desenlace, la testigo Beatriz Netzel (27) contó que el miércoles 8 de enero se hallaba en su chacra de Alvear cuando la pareja llegó hasta el lugar, ya sin el bebé.
“Dijeron que estaban perdidos y querían llegar a San Martín, y me ofrecieron una radio por 1500 pesos. La mujer me dijo que estaban perdidos, me pidió que llame a la Policía y se puso detrás de mí. Ahí el hombre dijo ‘si vas a llamar a la Policía yo me voy’. Cuando él se retiró ella empezó a llorar y me contó que él la maltrataba y la obligaba a estar en el monte”, declaró.
Además, indicó que en un momento Karina Beatriz Dos Santos le manifestó que estaba con los pechos cargados de leche porque tenía un bebé.
“Le pregunté dónde estaba el bebé y me dijo que le dio a una vecina. Entonces le dije para ir a buscarlo, pero me respondió que en realidad le había dado en adopción a una chica, con los papeles y todo”, agregó.
Ante la consulta de las partes mencionó que el día anterior, el jueves 7, había visto a la pareja caminando por la colonia con un changuito, aunque aclaró que no vio al bebé.
Al arribar la Policía, la mujer fue demorada en averiguación de algunos ilícitos registrados en la zona y fue alojada en la Seccional Segunda de Oberá.
En esas circunstancias, en los días posteriores su familia se acercó a la dependencia policial para interiorizarse de su situación y saber del bebé. Fue entonces que surgió el alerta y pidieron información por las redes sociales.
“Lloraba y pedía perdón”
A su turno, el oficial Lucas Medina, quien al momento del hecho prestaba servicio en la Seccional Segunda, contó que la Dos Santos ya estaba por ser liberada en la causa que la llevó tras las rejas, cuando de manera espontánea confesó el hecho.
“Estábamos con la hermana y en un momento se arrodilló y contó lo que había pasado. Dijo que estaban en una chacra privada y el bebé lloraba, entonces la pareja lo alzó de los brazos, lo tiró al arroyo y se golpeó la cabeza contra una piedra. Ella lloraba y pedía perdón”, recordó el oficial.
En tanto, mencionó que no ser por el aporte de la progenitora hubiera sido imposible hallar el cadáver.
“Estaba en un lugar inhóspito, por lo que sin ayuda de ella no hubiéramos encontrado el lugar. Ni olor emanaba”, precisó.
“Callate gurí de mierda”
Siguiendo la misma línea, ante el Tribunal Karina Beatriz Dos Santos remarcó que “fue un accidente”, al tiempo que mencionó que al momento del hecho estaba vigente una orden de prohibición de acercamiento por una denuncia previa.
“Lo que pasó ese día fue que vimos a la Policía y corrimos, en eso enganché un pie en una raíz y caí arriba del bebé. Yo le dije a él (por su ex) para llevarle al bebé al Hospital, pero él me dijo que era mejor enterrarle. Además los dos estábamos drogados”, argumentó.
Sobre lo que había declarado previamente, también abundo en contradicciones e indicó: “Lo que dije en el juzgado inventé todo, yo no podía contar la verdad hasta que le agarren a él porque le tengo miedo. Me pegó mucho, hasta con machete. Siempre me maltrataba”.

Por su parte, Héctor Oscar Dos Santos declaró por primera vez y en lo único que coincidió con la madre del bebé fue en que corrieron de la Policía.
“El bebé lloraba y ella le apretaba contra la teta y decía ‘callate gurí de mierda’. Yo nunca le vi caer con el bebé. Dios sabe que no miento”, mencionó.
Afirmó que el homicidio se registró el 7 de enero, ya que el 8 la mujer fue detenida.
En tanto, para justificar su inacción aseguró que la imputada lo drogó con alguna sustancia que puso en el tereré, tras cual ella misma sepultó al bebé.
Pedido de máxima pena
En su alegato, la fiscal Estela Salguero detalló las gravísimas lesiones que padeció la víctima: “La autopsia habla por sí sola”, graficó en alusión a las fracturas de cráneo.
“Ambos mataron y sepultaron al bebé, sino por qué iban a esconder el cadáver”, subrayó.
Destacó el aporte de una ex pareja de la mujer, quien la definió como muy violenta con él y su hijo, al que luego habría dado en adopción, sin que el padre sepa dónde se halla.
En ese contexto, para la fiscal no hubo dudas sobre la autoría material del hecho y solicitó la máxima pena para ambos imputados, lo que fue avalado por el Tribunal.
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