Volvieron a detener al estafador Carlos Figueroa: de “vacaciones obligadas” al calabozo
Tras varios días escondido y cuando tal vez se creía impune, Carlos Alberto Figueroa (43) fue detenido acusado de una nueva estafa. El operativo de captura del conocido delincuente obereño estuvo a cargo de personal del Comando Centro de la Unidad Regional II y se concretó esta tarde en una vivienda del barrio Caballeriza.
Los investigadores le seguían el rastro desde el pasado 1 de febrero, cuando una vecina de barrio Schuster se presentó ante la Seccional Cuarta y lo denunció por estafa con su habitual modus operandi: ofrecer servicio de polarizado o mecánica, pedir plata y desaparecer. Este caso, el perjuicio alcanzó los 130 mil pesos.
Luego de la denuncia, Figueroa desapareció de los lugares donde solía estar y hasta publicó un estado burlándose: “Vacaciones obligadas”, con emojis y una foto de Porto Do Soberbo, en Brasil.
De todas formas, la Policía no dejó de buscarlo y en los últimos días averiguaron que estaba alojado en la casa de Antonio A., un gendarme retirado, ubicada en calle Río Colorado y Serrano.
Así, mediante esperas encubiertas, personal del Comando Centro logró detenerlo y ponerlo a disposición de la justicia. Compromiso y paciencia para sacar de la calle al delincuente, al menos por un tiempo.

Última denuncia y antecedentes
En diálogo con este medio, la última víctima de Carlos Figueroa contó que desconocía los antecedentes del sinvergüenza, cayó en sus garras y perdió 130 mil pesos.
“No lo conocía y se ofreció para polarizar mi auto, hasta ahí fue bien. Después me ofreció alarmas para mi auto y la moto, tazas para el auto y al final el service. Es muy entrador, muy convincente y me fue sacando plata. Al final no hizo nada y me quedó debiendo 130 mil pesos, que para mí es mucho. Con la denuncia no sé si voy a recuperar algo, pero al menos que no caiga más gente”, subrayó.
En tanto, explicó: “No lo denuncié antes porque me puso mil excusas, que iba a sacar un préstamo, por ejemplo, o que piense en sus hijos, pero resulta que no vive con sus hijos”.
Vale recordar que el pasado 26 de diciembre, Figueroa estuvo apenas demorado un par de horas por hurto en perjuicio de un discapacitado y su abuela de 88 años, según la denuncia radicada por la madre del damnificado, quien falleció días más tarde.
Para dimensionar su accionar, vale mencionar que sólo en el lapso comprendido entre junio de 2024 y mayo de 2025, acumuló 11 denuncias: 8 por estafa, 2 por hurtos y una por amenazas. Una breve reseña del prontuario del delincuente, pero que bien sirve para graficar la magnitud de su accionar.
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