El extraño caso de la joven que aseguró que fue raptada por un pájaro gigante en Campo Viera
Carina González tenía 16 años cuando desapareció varias horas y luego argumentó que fue raptada por un pájaro gigante de nombre Margarito que la llevó con su madre fallecida. “El pájaro empezó a volar y a lado venía mi mamá”, relató. El caso tuvo intervención policial
“El pájaro apareció de golpe y no supe qué hacer. Me habló, me dijo que se llamaba Margarito, o algo así, y que me iba a llevar con mi mamá”, relató Carina González, entonces de 16 años.
El extraño caso se registró en junio del 2008, tuvo intervención policial y amplia repercusión. La joven y su familia residían en una chacra de Sección Novena, paraje ubicado a unos cuatro kilómetros del casco urbano de Campo Viera.
Según relató Carina, alrededor de las cinco de la tarde regresaba de la casa de su novio, por una picada, en compañía de su hermano más chico. Por el camino se cruzaron con su tía Bertolina, quien volvía con sus hijos de visitar a una familia amiga.
“Los más chiquitos se adelantaron por la picada y yo venía caminando más atrás, con la tía. Me dio ganas de hacer pis y entonces entré al monte por un trillo. Le dije a mi tía que siga nomás, que yo le alcanzaba. Ahí, cuando me agaché, sentí que me agarraron de los hombros, me dio vuelta y era un pájaro grande de colores”, recordó.
Carina se tomó unos segundos para seguir con el relato, como hilando las secuencias de la historia. Contó que cuando vio al pájaro se quedó inmóvil, sorprendida.
“El pájaro apareció de golpe y no supe que hacer, me quedé quieta. Me habló, me dijo que se llamaba Margarito, o algo así, y que me iba a llevar con mi mamá”, dijo. Después de eso aseguró que recordaba poco y nada, apenas que “el pájaro empezó a volar y a lado venía mi mamá”.
El resto, qué pasó durante esas casi cuatro horas que estuvo desaparecida o cómo llegó a parar a la otra punta del pueblo, son interrogantes que ni siquiera Carina pudo responder. “Apenas le vi a mi mamá, creo que me desmayé. Recién me acuerdo cuando me desperté en la salita”, señaló la joven.
Horas de angustia
Su papá, Víctor González, presenció la charla con este periodista y escuchó atentamente cada frase, como sorprendido por la misteriosa aparición.
“Yo soy nacido y criado acá, y nunca pasó nada raro. Yo le creo a mi hija porque es una buena chica y no tiene necesidad de inventar una cosa así, menos algo tan raro”, opinó con la timidez propia de la gente de la chacra.
Con un dejo de tristeza, recordó que hacía un año su esposa había fallecido de un mal galopante: “Era sana y se enfermó de golpe, ni los médicos saben bien que fue lo que tuvo”.
Tras la muerte de su compañera, González quedó al cuidado de sus cuatro hijos, tres chicas, de las cuales Carina es la mayor, y un varón. “Esas horas que mi hija estuvo desaparecida pensé lo peor”, confesó.
En tanto, Bertolina, corroboró la versión de su sobrina, o al menos parte de ella. “Es como contó, le dio ganas de orinar y me dijo que yo siga, que ya me alcanzaba. Pero pasaron los minutos y nos desesperamos”, recordó.
El lugar de la desaparición distaba a unos 300 metros de la casa de la joven, por lo que a los pocos minutos ya la estaban buscando.
El desenlace
Bertolina recordó que “Carina apareció a eso de las ocho de la noche en la otra punta del pueblo, toda embarrada, pobrecita”.
Precisamente, minutos después de las 20 del mismo día, un quiosquero de calle Glugokinski avisó que una joven llegó a su comercio y le pidió auxilio, la que luego de unas pocas palabras se desvaneció, según lo que indicó el informe policial.
Carina fue llevada inconsciente al Hospital local, donde recibió la atención de la doctora Mabel Scipioni. La profesional constató que no presentaba ningún tipo de lesiones o golpes. Además, estaba con sus ropas y calzados sucios.
En el mismo centro asistencial, ya recuperada, la jovencita relató a los familiares y a las autoridades que había sido llevada por una especie de “pájaro gigante con plumajes de colores de nombre Margarito”.
La comisaría local instruyó las actuaciones judiciales, pero Margarito nunca fue encontrado…
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