“Es triste decirlo, pero mi madre disfruta haciendo daño”: testimonio de la impunidad de una jubilada obereña
Seis denuncias en una semana acumuló una jubilada obereña, difamadora serial que desde hace años atormenta a profesionales, comerciantes, vecinos, familiares y hasta a sus propios hijos.
Precisamente, en diálogo con este medio, uno de ellos reconoció el tormento que sufrieron y sufren por acción de su propia madre. En tanto, aclaró que la mujer no posee ningún diagnóstico psiquiátrico, aunque existe la presunción de que podría tener algún tipo de patología mental.
“Es triste decirlo, pero mi madre disfruta haciendo daño. La ley de salud mental no permite que se le interne y la justicia se lava las manos. Yo sigo averiguando cómo ayudarla, pero no encuentro salida por el momento”, indicó.
En tanto, mencionó que “de mi y de mis hermanos, dijo y dice barbaridades por las redes, hasta de nuestros hijos. Lo mismo de nuestro padre, del cual está separada desde hace casi 40 años. Como hijos no pudimos hacer nada y la justicia no nos ayuda. El problema es que cada vez es más violenta, se mete con más gente y hace mucho daño”.
Incluso, la implicada se graba manejando mientras amenaza a diferentes personas, lo que constituye un evidente peligro para terceros.
Al respecto, la semana pasada la jubilada fue denunciada por una sobrina a la cual amenaza con tirarle ácido muriático en el auto, lo que anticipó mediante notas que dejó en el parabrisas.
La damnificada contó que su madre y un hermano padecen serios problemas de salud que se agravan con el constante hostigamiento.
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