Las mentiras de Victoria Aguirre y la complicidad del colectivo feminista: a 11 años de la tragedia de Selene
Desde un primer momento, Victoria Aguirre cayó en contradicciones. Luego incriminó a su pareja. La versión de la madre fue respaldada por el colectivo feminista y medios afines. La primera sentencia, después anulada, corroboró la presión de género. El nuevo veredicto puso en evidencia las mentiras de Aguirre
En la madrugada del 29 de enero de 2015, la pequeña Selene Aguirre fue ingresada muerta a la guardia del Hospital Samic de Oberá. La criatura padecía un grave cuadro de discapacidad y al momento de su deceso tenía apenas dos años y cuatro meses de vida.
A simple vista, los médicos que recibieron su cuerpito sin vida corroboraron la existencia de hematomas y excoriaciones en varias partes del cuerpo. Presentaba marcas recientes y otras de larga data.
En primera instancia, su mamá Victoria Aguirre (hoy de 34 años) se justificó diciendo que la nena padecía convulsiones y se golpeaba sola, pero después afirmó que se cayó del changuito. Por las contradicciones fue detenida.
Luego la mujer acusó a Rolando Lovera (40), con quien apenas convivió un mes. Por ejemplo, aseguró que el hombre la tuvo secuestrada y llegó a decir que «un humo negro» dictaba sus actos.
El primer juicio, con ambos imputados detenidos, se inició en julio de 2017 y fue suspendido porque el abogado de Aguirre, Roberto Bondar, recusó por parcialidad al Tribunal Penal.
En un segundo juicio con otro Tribunal, el 21 de diciembre de 2017 Lovera fue sentenciado a 19 años de cárcel. El mismo falló absolvió a la madre de la criatura.

Los responsables de aquel veredicto fueron Azucena García de González, Jorge Erasmo Villalba y Graciela Heppner.
Ya en marzo del 2020, el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Misiones anuló la sentencia y ordenó el dictado de un nuevo fallo en base al material probatorio reunido en el debate oral.
Pero Lovera recién fue excarcelado el 29 de mayo de 2023, tras cumplir ocho años y cuatro meses de prisión, técnicamente sin condena.
Finalmente, un nuevo Tribunal compuesto por Horacio Paniagua, David Milicich y Gerardo Casco condenó a Aguirre y Lovera a dos años y medio de prisión por homicidio culposo, es decir sin intención, dando por cumplida la pena con los años que ya estuvieron detenidos.
Condenado antes del juicio
Podría decirse que así se cerró uno de los casos más icónicos de la historia judicial penal de Misiones. Un expediente que tuvo tres juicios (dos anulados y el tercero sin debate) y estuvo cruzado por intervenciones externas como colectivos de género que fomentaron una hipótesis donde Lovera fue el autor deliberado del hecho, cuando en el segundo juicio quedaron plasmadas contundentes pruebas a su favor. Al mismo tiempo, se echó luz sobre graves sospechas del accionar de la madre.
No es un dato para nada menor, que uno de los puntos más cuestionados de la sentencia de 2017 -luego anulada- es un párrafo donde el Tribunal se dirigió a la presidente del Consejo Nacional de Mujeres, un órgano que nada tiene que ver con el Poder Judicial.
En el escrito, Azucena García de González ponderó como “ilustrada e ilustrativa” la presentación que realizó dicho organismo en el marco por la campaña mediática para la absolución de Victoria Aguirre.

“He de decir además, señora presidente del Consejo Nacional de las Mujeres, que en el presente caso ya hay una menos que clama justicia, clamor satisfecho plenamente por el tribunal en su decisorio, con el que estimo haber cumplido tal demanda en lo terrenal, esperando que con nuestra humilde tarea, Selene, donde quiera se encuentre su alma tenga la paz que se merece”, se cita textualmente en el fundamento.
Como contrapartida, en su apelación, el defensor de Lovera, Martín Moreira, consideró que incorporar dichos argumentos a la sentencia no hizo más que “demostrar y acreditar motivaciones políticas” a favor del colectivo de género.
“Es gravísimo porque se trata de una entidad que no era sujeto del proceso y se menciona haber satisfecho una demanda. Entonces quiere decir una demanda que yo no conocía.Quiere decir que Lovera ya estaba condenado antes de que comience el segundo debate”, indicó oportunamente el abogado.
Derechos Humanos a medias
Las audiencias del segundo juicio por el homicidio de la pequeña Selene contaron con la presencia de integrantes de organizaciones de género que impulsan la absolución de Victoria Aguirre.
Por las redes sociales la fiscal Estela Salguero fue tildada como “misógina y machista”, acusaciones que ya había padecido en el frustrado primer debate, cuando manos anónimas realizaron una repudiable pegatina en su contra.
También el defensor de Lovera y hasta periodistas fuimos blanco de agravios por parte de integrantes de colectivos de género.
A su vez, funcionarias del Ministerio de Derechos Humanos de la Provincia asistieron como veedoras al debate. Llamativamente, en todas las audiencias se las observó muy cercanas a la familia de Aguirre, como también a la imputada.

Gabriela Stefani, asesora jurídica del Ministerio de DDHH (hoy en la Comisión de Buenas Prácticas en Contexto de Encierro), evidenció una particular cercanía con Victoria Aguirre, a quien saludaba con besos y abrazos en cada audiencia.
Pero en ningún momento se acercó a la familia Lovera ni al propio imputado, lo que marcó una clara parcialidad a favor de una de las partes.
Lo cierto es que la sentencia final, desechó la violencia de género que planteó Aguirre, al tiempo que descorrió el velo sobre las mentiras que dijo y fueron replicadas por colectivos de género y medios afines.
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