Horror en San Vicente: detuvieron a una mujer acusada de abusar de su hija discapacitada junto a varios hombres
Un terrible caso de violencia intrafamiliar y presunto abuso sexual en perjuicio de una joven con discapacidad motriz se investiga en San Vicente. La denuncia policial fue radicada el 23 de febrero por la hermana de la víctima, acusando directamente a su propia madre y a por lo menos tres parejas eventuales de la mujer.
Como consecuencia, la progenitora fue detenida bajo sospecha de, no sólo haber ejercido violencia física y psicológica contra su hija, sino de haberla sometido sexualmente en la casa donde ambas vivían e incluso de haberla instigado a atentar contra su propia vida.
Se hizo público hace pocos días a instancia de la propia víctima, que utilizó las redes sociales para describir el círculo de violencia que habría padecido durante muchos años junto a su mamá y los hombres, cuyas identidades están en manos de la justicia.
En este sentido, fuentes oficiales informaron que no se descartan nuevas detenciones conforme avancen las investigaciones.
La denunciante expuso en sede policial que se enteró del padecimiento de su hermana mediante un audio que ésta le envió por WhatsApp. Si bien vive desde hace muchos años en Córdoba, viajó hasta Misiones y puso todo en conocimiento de las autoridades.
«Me contó que estaba pasando mal porque mi madre, los amigos y la pareja de mi madre le tocaban sus partes íntimas y uno de ellos la obligó a tener relaciones sexuales», reveló, y en ese contexto indicó que su hermana identificó a dos de los presuntos agresores, aunque no pudo aportar mayores datos.
La presentación también advierte sobre un entorno familiar violento, al punto que «mi madre le dijo que ella le pertenece y que puede hacer lo que quiere con su cuerpo», según señaló la denunciante sobre lo que le reveló su hermana, quien además ratificó que «en varias ocasiones también le tocó sus partes íntimas» y que “todo el tiempo le dice que se quitara la vida».
Siempre según la denuncia, la víctima habría intentado contar lo sucedido previamente a familiares directos que viven en San Vicente, pero «no le creyeron» y habría recibido amenazas de ser internada y de que si hablaba sobre el tema le quitarían el teléfono celular.
Por Cristian Valdez
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