“El intendente miente, no dieron en adopción a los perritos”: revelador testimonio sobre el escándalo de Guaraní
Pasan los días y el intendente Guaraní, Miguel Ángel Vargas, sigue sin dar explicaciones públicas sobre la desaparición de una veintena de perros que el municipio retiró de una propiedad el pasado 27 de marzo.
Ante la repercusión mediática del caso, desde el Juzgado de Instrucción Dos de Oberá se dispuso que se investigue el presunto maltrato animal, ordenando a la policía que tome testimonios de vecinos, del propietario del lugar donde residían la animales, del veterinario y la concejal que intervinieron.
En tanto, en una primera declaración telefónica ante la autoridad policial, el intendente Vargas manifestó que los animales fueron entregados en adopción a diferentes personas de la zona, puesto que ninguna protectora aceptó albergarlos.
Mencionó que el listado de adoptantes se encuentra en la Municipalidad a disposición de la justicia, una versión que esta el momento no fue confirmada.
Contrario a ello, en diálogo con este medio, un empleado de la Municipalidad de Guaraní aseguró que los animales habrían sido sacrificados, desmintiendo la versión de Vargas.
“El intendente miente, no dieron en adopción a los perritos. La verdad es que fueron sacrificados”, precisó.
Tras solicitar la reserva de su identidad por temor a represalias, aseguró que “el chofer que llevó los perros, el veterinario y Vargas saben bien qué hicieron con los animales. Algunos estaban enfermos, pero no todos. Es lo peor”.
El caso
El escándalo de los perros de Guaraní salió a la luz por un video con audio grabado por el propio jefe comunal tras el deceso de la mujer que cuidaba a los animales. Según el veterinario Thomas Meza varios canes estaban enfermos, mientras que el viudo expresó que no podía hacerse cargo.
En la grabación, Vargas mencionó que mandó a buscar un camión más grande para cargar a todos los perros. En un tramo, expresó: “Y ahí les voy a llevar a la perrera… digamos, digamos nomás. Les voy a llevar, no sé adonde… pero lejos”.
Esa frase generó serias suspicacias sobre el destino de los perros y fueron innumerables los cuestionamientos hacia el accionar de Vargas. Vale mencionar que en Argentina el maltrato animal está penado por ley.
Por su parte, la concejal de Guaraní Lorena Sosa oficializó un pedido de informe al respecto. Detalló que, ante la imposibilidad expresada por una protectora para hacerse cargo de todos, “el intendente se hizo presente en el lugar y nos dice que nos quedemos tranquilos, que él se haría cargo de ubicar a los perritos en las protectoras”.

“Ese es el mensaje que nos fue dicho a todas las personas que estábamos en el lugar. Una vez que se subieron los caninos al camión, nosotros nos retiramos del lugar (…) haré mi propio pedido de informe y la aclaración de a dónde fueron ubicados los caninos y quién se hizo cargo de ellos en el momento de ser retirados del domicilio de esta familia”, indicó en una publicación en redes.
Y subrayó: “Quiero aclarar que la voluntad de todas las personas que estuvieron fue la mejor, solucionar la vida y seguridad del vecino y la protección de los animalitos. No somos responsables por el actuar de quien nos dijo que los llevaba a las protectoras”.
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