Don Anselmo Rodríguez, ilustre ciudadano de Oberá, cumplió 95 años
Don Anselmo Rodríguez cumplió hoy 95 años. Lo precede una vida de trabajo e inmensa tarea comunitaria y solidaria desde diversas instituciones como el Hogar Santa Teresita y la Parroquia Cristo Rey.
Padre de tres hijos, cuenta con orgullo 14 nietos y 18 bisnietos; reniega del celular y pondera importancia de ejercitar la memoria con lectura.
Su agudeza mental y vocación por hacer, lo llevaron a confeccionar un listado de 150 comercios, industrias, talleres, hoteles y cines, entre otros rubros, que dejaron una huella en el ámbito local. Nombres que representan la pujanza obereña, un verdadero documento para las nuevas generaciones.
Si bien su historia empezó en Encarnación del Paraguay, donde nació, siempre dice que se siente argentino, ya que llegó al país a los dos meses de vida y hasta los siete años vivió en Posadas, para luego mudarse a Oberá con su familia.
Fanático de River y de Oberá Tenis Club (OTC), atesora haber asistido de cerca a las visitas de dos presidentes de la Nación en ejercicio -Edelmiro Farrell en 1944 y Aturo Frondizi en 1961-, como también al recordado cierre de campaña de Raúl Alfonsín en el 83.

El año pasado, en una entrevista con NDA, le preguntamos cuál es su secreto para la longevidad: “En primer lugar, la alimentación. No comer en exceso, y lo mismo con el alcohol. Yo muy rara vez llené de más de la panza. Creo en eso de ‘comer para vivir, no vivir para comer’. Tampoco fumar.
“Y fundamental, el aplomo que hay que tener para cualquier cosa que nos produzca ansiedad. Un problema grave, un familiar enfermo, una cuenta pesada… tomarlo siempre con tranquilidad, porque lo que hace mucho mal y enferma son la preocupación y el estrés. Los problemas ya se resolverán. Si sos creyente, poné en manos de Dios; y si no, ponelo en tu propio esfuerzo. Mañana será otro día”, reflexionó.
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