“Condenan a una persona sin fundamentos”: reclamo por un implicado en el homicidio de D’Amico
Gustavo “Katú” García fue sentenciado a 4 años de cárcel. Fue imputado por encubrir y condenado como partícipe secundario. “Se violó el debido proceso”, opinó su abogado Axel Demonari
A poco de cumplirse dos años de la sentencia del brutal homicidio de Nicolás “Junior” D’Amico (35), ultimado el 30 de octubre de 2015 en una carnicería de Oberá, desde la defensa de uno de los cinco condenados reclamaron por la demora en el recurso de casación planteado.
El implicado es Gustavo “Katú” García (34), sentenciado a 4 años de cárcel como partícipe secundario de homicidio simple, quien permanece alojado en la cárcel de Oberá.
Al respecto, su defensor particular, Axel Demonari, explicó que el planteo se basa en la presunta violación del debido proceso, ya que en pleno debate se amplió la acusación previa.

Además, ponderó el dictamen favorable del procurador general, Carlos Jorge Giménez, quien en noviembre de 2024 expresó que correspondería admitir y hacer lugar al recurso de casación.
“Cuando asumo la defensa del señor García, posterior al debate, lo primero que noto es que se violó el debido proceso, ya que, en el momento de alegar, la parte acusadora cambió la calificación que se le imputaba. O sea, mi defendido ingresó a un juicio acusado de encubrir un delito y, de repente, lo sorprenden acusándolo de participar en el homicidio”, indicó.
Para el letrado obereño, a su cliente “no le dan ni siquiera la oportunidad de defenderse, no le dejan declarar, o presentar nueva prueba de su inocencia”.
“Estos son los momentos donde vivimos, como sociedad, una injusticia. Condenan a una persona sin fundamentos, sorprendiéndolo en el propio debate, una situación que se ve agravada por todo el tiempo que se le hace esperar para resolver el recurso planteado y que le puede dar su libertad”, subrayó.

“Nos parece injusto”
Por su parte, en un breve diálogo con este medio, García reconoció su ansiedad por una resolución al planteo de la defensa, al tiempo que resumió su día a día en prisión.
“Yo aproveché este tiempo para hacer mucho ejercicio y estudiar, pero nos parece injusto todo el tiempo que está demorando el trámite. Lo único queremos es que se resuelva”, puntualizó.
Sobre la participación de su cliente en el homicidio de D’Amico, Demonari mencionó que “vio una situación, pero no participó”.
Por el hecho, Diego Benegas (42) fue sentenciado a 24 años de cárcel como autor de homicidio simple. En tanto, Jonathan “Yoni” Gutiérrez (33) deberá purgar 20 años como partícipe necesario del delito de homicidio simple.

Gustavo Benegas (39) y Diego Gutiérrez (36) -hermanos de los primeros- recibieron una condena de 5 años de prisión como partícipes secundarios de homicidio simple.
Gustavo García fue condenado por el mismo delito, pero recibió una pena de 4 años de cárcel.
También fueron juzgados Guillermo Andrés Burkiewicz (38) y el ex cabo de Policía Sebastián Rockenbach (39).

Ambos fueron imputados porque el primero le vendió un revólver a Diego Benegas, arma que le fue entregada por el ex policía en la carnicería.
El Tribunal Penal Uno de Oberá impuso un año de prisión en suspenso para Burkiewicz por el cargo de entrega de arma de fuego a quien no acredita condición de legítimo usuario.
Rockenbach resultó absuelto por el beneficio de la duda. El mismo llegó a juicio acusado de tenencia de arma de fuego y entrega de arma de fuego a quien no acredita condición de legítimo usuario.
Qué dijo García
En la instrucción de la causa, Gustavo García complicó a Diego Benegas y a Yoni Gutiérrez.
“(…) vi que Diego Benegas tenía un hierro en la mano cerca de las cámaras frigoríficas. Se puso el hierro debajo de la manga de su campera. En la oficina estaban Junior y Yoni. Su hermano Diego Gutiérrez estaba en el sector de carnes ayudando a limpiar. Ahí Diego va hasta la oficina y lleva un maletín, eso me contó Diego después. Yo estaba en el sector de la choricería, a unos 30 metros de la oficina y escuché un grito: ‘qué hacés loco, pará’, y también escuché ruidos como que se caían escritorios (…) Después Diego Benegas salió con el hierro en la mano y nos dijo a Gustavo (Benegas) y a mí: ‘quédense tranquilos, no pasa nada, yo lo maté, yo me hago cargo’, declaró en la instrucción.

Y agregó que “Gustavo (Benegas) cuando entró a la oficina y vio que le estaban golpeando a Junior, les gritó que paren de pegarle y salió asustado. Después de eso, Diego Benegas salió a buscar el Bora de Junior que estaba en la playa de estacionamiento y ubica el auto en la puerta trasera de la oficina, baja y le pide a Yoni que lo ayude a cargar el cuerpo. Yoni tenía puesta una camiseta de Boca y un pantalón de la carnicería, y un bidón de cinco litros con nafta en la mano”.
Pero ya en el debate, García optó por hacer silencio y no declaró, aunque sus dichos en la instrucción fueron claves para sustentar la acusación sobre los principales sospechosos y situar a Diego Benegas como autor del hecho.

El caso
Nicolás D’Amico era oriundo de Lobos, Buenos Aires, y vendía carne para un frigorífico de aquella provincia.
En el juicio se probó que el viernes 30 de octubre del 2015 la víctima estuvo en la carnicería La Rueda y al mediodía compartió un asado con el dueño Diego Benegas y el personal.
Entrada la tarde volvió para cobrar una cuenta de medio millón de pesos, circunstancia en la que fue asesinado tras una fuerte discusión con Diego Benegas.
Benegas y Yony Gutiérrez cargaron el cadáver en el baúl de su propio Volkswagen Bora y condujeron por la ruta Nacional 14, hasta el paraje El Chatón, en Leandro N. Alem, donde quemaron el auto.
Posteriormente, el sistema de rastreo satelital del Bora confirmó antes de ser incendiado estuvo en la carnicería de Oberá.
El testimonio de Diego Gutiérrez no hizo más de confirmar las sospechas.Relató que la tarde del hecho Diego Benegas lo llamó para hacer limpieza, tarea que cumplía cada tanto, puesto en ese entonces era aspirante a Prefectura.
“Estaba limpiando las sierras en la carnicería y Diego me manda a llamar a la oficina. Voy, y ahí estaba Junior en el piso golpeado (…) Junior estaba entre unos escritorios. Había sangre por todos lados y estaba muerto. Al lado de Junior estaba tirado un fierro (…) Yo lo vi a Diego que andaba con ese fierro que buscó de la choricera, yo lo vi porque estaba limpiando la cámara”, relató.

Testigo clave
Tras detallar cómo cargaron el cuerpo en el Bora de la víctima, Diego Gutiérrez aseguró que el dueño de la carnicería le pidió que vaya con su propio auto al frente en la ruta para ver si había controles.
“Salimos con Yony (Gutiérrez, su hermano) y Diego (Benegas) venía atrás, hasta que nos pasó en la YPF antes de la tabacalera. Ahí entró en la picada a la izquierda, de Oberá hacia Alem. Mi hermano me decía: ‘seguile, seguile’. Hicimos 300 metros más o menos y Diego metió el auto en un tesal y lo roció con un bidón de nafta que llevaba mi hermano. Durante el viaje mi hermano me decía que me quedara tranquilo que lo iban a hacer desaparecer y yo le respondía que están locos”, aseguró.
Brindó detalles de cómo incendiaron el coche y el cuerpo, circunstancia en que su hermano se quemó un brazo, tras lo cual regresaron a Oberá.
“Eran las diez de la noche, volvíamos a la carnicería y Diego me decía que me calle la boca, que estaba todo bien. Le dije: ‘vos me enterraste’, y me respondió: ‘quedate tranquilo, vos no tenés nada que ver, yo te voy a dar plata para vos y tu hermano’”, indicó.
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