Condenado a 25 años de cárcel por homicidio en Fracrán
El Tribunal Penal Uno de Oberá condenó este mediodía a Levi Necke ‘Brasilerito’ Da Silva a 25 años de prisión por el homicidio a tiros de Nazareno Adrián Faeir en Fracrán.
La sentencia fue dictada por los jueces Horacio Paniagua, David Ezequiel Milicich y Jorge Villalba (subrogante), y fue recibida con aplausos por parte de familiares de la víctima que acompañaron la audiencia en la sala.
Hubo abrazos, lágrimas, y el pedido de que se siga investigando a los otros posibles implicados en el atroz crimen.

En sintonía con esto, los magistrados ordenaron que se remitan actuaciones a la fiscalía de instrucción de San Vicente y de Oberá a fin de investigar a Sergio Omar Da Silva por una posible participación en el homicidio de Faeir y a Santiago Espíndola por presunto falso testimonio y delitos de acción pública.
Según informes policiales, el primero de ellos había sido abordado por la Policía la noche del homicidio, y señaló a Espíndola como quien llevó a Necke Da Silva hasta la casa de Faeir, aunque llamativamente nunca se impulsó acción penal en su contra en relación al homicidio.
Espíndola se cree que mintió en sus declaraciones, se sospecha que llevó a Necke Da Silva y, además, testimonios lo señalan como un sujeto peligroso que siempre andaba armado.
El fiscal Fernández Rissi sostuvo que «no hay dudas» respecto de la responsabilidad de Necke Da Silva y señaló que la principal prueba directa son «las huellas halladas en la ventana de la vivienda de Faeir», mientras que también valoró como indicio las lesiones detectadas en el acusado, al considerar que evidenciaban una pelea con la víctima durante el intento de defensa.

Amenaza previa
El fiscal también puso en relieve distintas contradicciones detectadas durante el juicio, como la coartada brindada por el acusado respecto de una mujer que luego negó haber estado con él aquella noche, además de recordar que Necke Da Silva fue encontrado oculto debajo de la vivienda donde alquilaba.
También destacó el testimonio de Sergio Omar Da Silva, quien declaró que el imputado le pidió que lo llevara «a lo de Nacha porque iba a ir a buscar una moto o en caso contrario lo iba a matar, pero al final lo terminó llevando Espíndola porque yo no tenía moto», y sostuvo además que luego le confesó el crimen.
Por su parte, el abogado defensor Humberto Gales requirió la absolución de su asistido al sostener que «no existe certeza probatoria» ni «certeza profunda» para condenarlo.
El letrado cuestionó especialmente las contradicciones entre los testigos Sergio Omar Da Silva, Santiago Espíndola y Agustín Correa, además de insistir en que nadie identificó directamente a Necke Da Silva como autor del disparo mortal.
Si bien Gales reconoció la existencia de huellas en la ventana, sostuvo que eso únicamente demuestra que el acusado «pudo haber estado ahí», pero no que haya efectuado el disparo. También puso en duda el eje vinculado al idioma portugués mencionado por una testigo, al remarcar que tanto Da Silva como Espíndola también hablaban ese idioma.
Finalmente, el defensor cuestionó que ambos hayan declarado como testigos cuando, a su entender, «deberían haber estado acá como imputados», y pidió la absolución de Necke Da Silva bajo el principio de «in dubio pro reo», lo que finalmente no prosperó.
Texto y fotos: Cristian Valdez
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