Buscó a su papá por 17 años y lo encontró: la lucha de Vanesa por su derecho a la identidad
Vanesa Gallardo conoció a su papá a los 33 años, tras casi dos décadas de buscarlo. Hoy viven juntos, pero chocan con los costos del reconocimiento legal de paternidad, que ronda los diez millones de pesos. “Parece que si no tenés medios, se terminaron tus derechos como persona”, lamentó Vanesa
Desde que tiene 15 años, Vanesa Gallardo -hoy de 41- viene luchando por su identidad biológica. Nació en Campo Grande, creció en Oberá y luego se mudó a Posadas. En el medio fue tejiendo su historia con retazos de sospechas y datos aislados que fue recopilando.
Así, demoró 17 años en encontrar a su papá, para lo cual recurrió a las redes sociales y a los medios. Hasta que a principios de 2018 logró el ansiado encuentro.

Su progenitor es Walter Zirr (64) y actualmente la relación entre ambos es tan buena que viven juntos, en la ciudad de Victoria, provincia de Entre Ríos.
Pero la lucha de Vanesa por su identidad no concluyó, ya que ella y su progenitor, como también su mamá, anhelan el reconocimiento legal de la paternidad, aunque chocan con el costo que demanda el trámite.
“Mis abuelos maternos fallecieron, ellos figuraban como mis padres biológicos. Queremos hacer el reconocimiento y en Defensoría de Victoria me dicen que lo debemos hacer de forma particular. El problema es que, entre ADN y abogado, debemos pagar unos diez millones de pesos, y es plata que no tenemos”, reconoció.
Además, el trámite debería realizare en el lugar de nacimiento, es decir en Campo Grande, Misiones.
“Es como una herida que nunca cierra. Siempre tengo una traba para concluir mi historia. Fui a pedir ayuda a varios lugares y de todos salí frustrada. En Derechos Humanos de Paraná, me dijeron ‘qué culpa tiene el estado que no te hayan reconocido como hija’. Cero empatía, ni siquiera me orientaron un poco. Parece que si no tenés medios, se terminaron tus derechos como persona”, lamentó.

Cierre pendiente
Antes de conocer a su papá, Vanesa averiguó que es oriundo de la zona rural de Cerro Azul, al tiempo que durante muchos años trabajó en una chacra de Campo Grande. Eran pocos los datos que tenía de él, pero eso no desanimó su búsqueda que tuvo un final feliz.
En octubre de 2017, este periodista contó su historia y su pedido de ayuda; tras esa publicación, una mujer de Cerro Azul, vecina de su padre, se comunicó con ella y le facilitó un contacto.
“La señora me escribió y dijo que la hermana de mi papá me quería conocer; entonces hablamos, mi tía me dijo que sí, que soy su sobrina, y me dijo ‘bienvenida a la familia’. Fue muy emocionante, me lloré la vida, pero de contenta”, rememoró sobre el primer contacto con un familiar paterno.
Vanesa llamó por teléfono y Walter, advertido por su hermana, atendió: “Escuchar la voz de mi viejo por primera vez y, que no me hayan rechazado ni él ni mi tía, fue algo tan gratificante”.
El encuentro con su papá se concretó en enero de 2018. Luego, se enteró que Walter tenía 22 años cuando su mamá quedó embarazada, pero él nunca lo supo.
“En esa época era una deshonra quedar embarazada de soltera, por eso mi mamá se fue a Buenos Aires y me criaron mis abuelos. Ahora, mi relación con mi mamá está mucho mejor, nos juntamos para mi cumpleaños y los de mis hijos”, destacó.

Sobre el trámite de reconocimiento de la paternidad, expresó: “Ojalá podamos lograr el objetivo de cumplir ese deseo y cerrar todo lo triste, para poder vivir lo lindo de nuestra historia con final feliz”.
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