Denuncia a policías: sustrajeron una tortuga protegida y la cambiaron por otra
La Fundación Dante Piesco, a cargo del Centro de Rescate OHANA, lanzó una dura denuncia pública e institucional contra el Juzgado de Instrucción N° 1 de Eldorado.
La ONG acusó al tribunal de dictar una resolución «arbitraria e infundada» para excluirlos como parte querellante en una causa de tráfico de animales silvestres, una medida que llegó justo después de que la organización expusiera graves irregularidades policiales y la desaparición de un ejemplar bajo custodia.
El caso investiga la venta ilegal de tortugas y loros en el comercio “Agro Oeste”. El pasado 13 de mayo, integrantes de la fundación constataron el delito en flagrancia mediante una simulación de compra, registrando en video la presencia de dos especies distintas de tortugas terrestres: Chelonoidis chilensis y Chelonoidis carbonaria.

La alarma se encendió durante el operativo de la Unidad Regional de Delitos Rurales. Según la denuncia, la Chelonoidis carbonaria —una especie protegida internacionalmente por las normativas CITES y clave en las rutas del tráfico transfronterizo— desapareció mientras estaba en poder de la policía y fue burdamente reemplazada por otro ejemplar de Chelonoidis chilensis.
Desde la Fundación advirtieron que esto no es un error taxonómico ni administrativo, sino una alteración deliberada de «evidencia viva» para desviar la gravedad jurídica del delito.
“La desaparición de una Chelonoidis carbonaria (…) posee implicancias legales y ambientales mucho más complejas por su relación con circuitos de tráfico y comercio ilegal”, señalaron desde la institución.

Para Micaela Mariel Pereira, abogada especialista en Derecho Animal y representante de la organización, la maniobra judicial no es casual.
«Nos excluyen del expediente (…) precisamente después de poner en conocimiento del juzgado que la propia fuerza de seguridad alteró evidencia viva».
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