Juli Vargas, heredera de una pasión familiar, campeona invicta con Guaraní Antonio Franco
El apellido Vargas lleva décadas ligado al fútbol obereño y misionero y ahora una nueva generación empieza a dejar su huella. Julia Guillermina Vargas, de apenas 12 años, se coronó campeona con la categoría Sub 13 de Guaraní Antonio Franco, confirmando que la pasión por la pelota también corre por sus venas.
La definición del torneo tuvo todos los condimentos. En la gran final, Guaraní enfrentó a Mitre en el clásico posadeño, un duelo intenso y muy disputado que terminó igualado 0 a 0 durante el tiempo reglamentario. La tensión se trasladó a la definición desde el punto penal, donde las chicas de la Franja mostraron mayor temple y se quedaron con el título.
El campeonato tuvo un mérito adicional: Guaraní Antonio Franco levantó la copa de manera invicta, reflejando la solidez y el trabajo de un plantel que dominó el certamen de principio a fin.

Entre las protagonistas estuvo Juli Vargas, quien se desempeña como volante por izquierda y aportó su despliegue a lo largo de toda la campaña. Su historia también tiene un fuerte componente familiar. Es hija de Lucas Vargas, reconocido futbolista obereño e integrante de una familia donde el fútbol forma parte de la identidad cotidiana.
Con el talento heredado y la ilusión intacta, Juli dio un paso importante en su joven carrera deportiva. Este título representa mucho más que una vuelta olímpica: es el comienzo de un camino que alimenta sueños grandes y confirma que una nueva Vargas ya empieza a hacerse un nombre dentro del fútbol misionero.
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