Juzgan a un contrabandista obereño que chocó y mató a un gendarme en Santa Ana
Hace exactamente dos años, Robert David “Chato” Barreto (31) participaba de un control de Gendarmería cuando fue atropellado sobre ruta provincial 103, en Santa Ana. Rodrigo Días Da Silva (28) conducía una camioneta repleta de cigarrillos paraguayos y se dirigía a Oberá.
Tras el impacto, Barreto quedó muy malherido y falleció horas después. La Amarok despistó y volcó. Luego se supo que tenía pedido de secuestro por robo en la ciudad de Quilmes, Buenos Aires. Ese día transportaba 20.000 paquetes de cigarrillos.
Hoy, en el inicio del juicio en el Tribunal Oral Federal de Posadas, el acusado aseguró: “Nunca quise hacer daño, fue un accidente y quiero pedir disculpas a la familia”.
“No soy malo. Sé que el contrabando de cigarrillo es excarcelable. Fue todo muy rápido y salió mal. Para mí, los gendarmes salieron de golpe”, agregó, casi en el rol de víctima.

Lo cierto es que Da Silva está acusado de encubrimiento de contrabando, resistencia a la autoridad y homicidio doblemente calificado por ser cometido a un miembro de la fuerza de seguridad para procurar la impunidad, en concurso real, por lo que podría ser condenado a prisión perpetua. El juicio continuará el próximo lunes.
Tras la muerte de Barreto, la fuerza federal rindió diversos homenajes y en su honor bautizó con su nombre la Plaza de Armas del Escuadrón 11, en San Ignacio.
.
.
