La Municipalidad volvió a limpiar un microbasural en Villa Martos que generaron propios vecinos
El municipio volvió a retirar cantidad de residuos acumulados alrededor del contenedor de calle Lapacho. La recolección pasa tres veces por semana, pero algunos vecinos siguen arrojando basura donde no corresponde y el problema vuelve a empezar
El Gobierno de la Ciudad de Oberá tuvo que realizar nuevamente un operativo de limpieza sobre calle Lapacho, entre Laguna del Desierto y Lago Epecuén, en Villa Martos, donde una vez más se había formado un microbasural.
Lo llamativo es que no se trata de un lugar sin servicio de recolección. El camión pasa por la zona tres veces por semana, mientras que además existe un contenedor destinado a la disposición de residuos.
Aun así, bolsas, desperdicios y todo tipo de basura terminan tirados alrededor del recipiente. El resultado es una postal que se repite: el municipio limpia, los trabajadores retiran los residuos y, poco después, el lugar vuelve a convertirse en un basural.

La situación genera malestar entre quienes sí cumplen con las normas y deben convivir con los malos olores, los animales y la suciedad. También implica destinar nuevamente recursos municipales a una tarea que podría evitarse con una conducta básica: poner la basura dentro del contenedor y respetar los días de recolección.
Desde el municipio volvieron a pedir colaboración y responsabilidad. El reclamo es directo, porque si el servicio funciona, no hay justificación para transformar el espacio público en un basural.
La limpieza puede hacerla el municipio, pero mantener limpio el barrio también depende de los vecinos. De lo contrario, Villa Martos seguirá atrapada en un círculo absurdo: limpian de día y algunos vuelven a ensuciar después.
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