Investigan el homicidio de una adolescente de 17 años en Eldorado
La tarde del jueves dejó de ser una jornada común en el barrio El Tucán de Eldorado para transformarse en el escenario de una pesadilla que nadie quería creer. En el fondo de un terreno, oculto entre el olvido de una construcción abandonada, el hallazgo del cuerpo sin vida de una adolescente rompió la calma y vistió a la comunidad de un luto espeso, cargado de preguntas.
La víctima fue identificada como Dulce María Beatriz Candia, una joven de apenas 17 años. Por los indicios del caso, se trata de un homicidio.
El panorama con el que se encontraron los peritos es complejo. El comisario mayor Daniel Orlando Molina, jefe de la Unidad Regional III, brindó detalles que reflejan la complejidad y el respeto con el que se está tratando el caso.
«El cuerpo, según el primer informe médico-policial, lleva más de siete días de fallecida en el lugar, estaba bastante en estado avanzado de descomposición. Cuando se trabaja en la investigación de este hecho, abrimos los abanicos de todas las hipótesis posibles, se van trabajando y se van descartando», reveló Molina.
Aunque el paso del tiempo sobre el cuerpo dificulta las certezas inmediatas, el jefe policial admitió que existen indicios que apuntan a una posible asfixia como causa de muerte. Sin embargo, la prudencia manda: será la autopsia y los exámenes periciales complementarios en la morgue judicial los que determinen con rigor científico qué fue lo que le pasó a Dulce María.
La necesidad de la ayuda de todos
Mientras los efectivos policiales continúan realizando rastrillajes minuciosos entre las malezas y los rincones de la zona para recabar cualquier indicio, la fuerza provincial sabe que en estos casos la solidaridad comunitaria es vital.
Por eso, Molina hizo un llamado desesperado a la empatía y la colaboración de los eldoradenses.
«Si tienen datos, cámaras de seguridad o alguna información que pueda aportar, se acerque a la comisaría más cercana».
Cualquier detalle, por más mínimo que parezca —un auto extraño, un movimiento inusual en los días previos, un registro de video de alguna vivienda cercana—, puede ser la pieza que falta para llevar luz a tanta oscuridad.
.
.
